Hace unas semanas saltó la alarma de incendios cuando la organización de policía europea, Europol, informó de una red de corrupción internacional en el fútbol que habían destapado. Entre los países investigados figuran Alemania, Austria, Eslovenia, Gran Bretaña, Hungría, Holanda y Turquía, con unos beneficios que habrían reportado a sus autores unos 8 millones de euros.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Hace unas semanas saltó la alarma de incendios cuando la organización de policía europea, Europol, informó de una red de corrupción internacional en el fútbol que habían destapado.
Entre los países investigados figuran Alemania, Austria, Eslovenia, Gran Bretaña, Hungría, Holanda y Turquía, con unos beneficios que habrían reportado a sus autores unos 8 millones de euros.
El resultado de esta investigación fueron cincuenta detenidos y un escándalo a gran escala con partidos de más de 15 países del mundo implicados. Sin embargo, la lucha por controlar los amaños y la corrupción del mundo del deporte ha sido constante.
La FIFA no ha dudado en reiterar desde un inicio su política de tolerancia cero tanto en el amaño de partidos como en racismo, dos términos que no deberían tener cabida dentro del mundo del deporte.
Es así que la FIFA ha decidido vigilar estos amaños de partidos, del mismo modo que ya ha penalizado casos similares con anterioridad, como en agosto de 2011 a seis dirigentes húngaros y bosnios por comprar choques amistosos.