Tras un final de año 2008 preocupante, que obligó a cesar a Fotis Katsikaris y contratar a Neven Spahija, el entrenador croata a logrado traer en 2009 la estabilidad a un club que llevaba años necesitándola.
Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
Tras un final de año 2008 preocupante, que obligó a cesar a Fotis Katsikaris y contratar a Neven Spahija, el entrenador croata a logrado traer en 2009 la estabilidad a un club que llevaba años necesitándola.
El Pamesa Valencia acabó la temporada 08/09 en la séptima posición de la liga regular con el mismo número de victorias y derrotas (16) y cayendo en la primera eliminatoria de play-off ante el posterior campeón, el Barcelona. Tal como había empezado la temporada no era mala forma de acabar. Pero en verano surgirían más complicaciones.
El club se deshizo de jugadores históricos como Miralles y Oliver, a la vez que rescindía el contrato de un irregular Shammond Williams. Todos los años el conjunto valenciano tiraba de presupuesto para reforzar el equipo, pero de cara a la temporada 09/10 los recursos económicos se veían reducidos. La familia Roig anunciaba que iba a dejar el club, y el patrocinador de siempre, Pamesa, se retiraba también. Así el nuevo Valencia Basket se vio obligado a fichar jugadores de menos nombre, pero siempre intentando mantener el nivel. Así llegaron al equipo Lishchuk, Nando De Colo, Marko Marinovic e Iván García.
El equipo naranja, sin patrocinador, con el nombre de Valencia Basket Club, empezó la temporada modesto, pero trabajando mucho. El equipo se sobrepuso a 15 puntos de desventaja en la eliminatoria previa de la Copa ULEB y empezó a sorprender en liga ACB. Los de Spahija fueron acumulando victorias en la Fonteta y sumando buenos partidos a domicilio. El buen comienzo empezó a traer a gente a la Fonteta, y también un nuevo patrocinador, Power Electronics, que ahora da nombre al club.
Las victorias no pararon tanto en España como en Europa y han llevado al club a una posición impensable. El Power Electronics es ahora cuarto de la liga ACB, empatado con un Real Madrid que tenía este año 17 millones más de presupuesto, a una victoria de un Caja Laboral que también cayó en la Fonteta. Solo el Barcelona parece a otro nivel. Los valencianos ya están clasificados para la Copa del Rey, y se jugarán contra el Joventut ser cabeza de serie. En Europa, el conjunto de Spahija ya está matemáticamente clasificado para la siguiente ronda, siendo además primero de grupo.
En definitiva un año ilusionante y prometedor que ha vuelto a enganchar a la afición de un equipo que ha resurgido cuando parecía llegar su peor momento.