Los granadinos estaban con 10 jugadores luego de la expulsión de Mikel Rico, pero Brayan Angulo se estrenó en la red de la primera división con un golazo salido del empeine de su pie izquierdo con tal efecto que complicó a Diego Alvés. Minutos después Jonas, empata el partido y a diez del final Piatti consigue la remontada. Un verdadero regalo de Reyes.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
Papá Noel parece haberse olvidado uno de sus duendes navideños atrás. Y éste le termino obsequiando la victoria como regalo atrasado de navidad o un presente adelantado de Reyes. La primera victoria del año 2013 y un triunfo esperado a domicilio para romper con el maleficio fuera de casa. El duende Piatti fue protagonista y regaló sonrisas por montones. ¿El cuarto Rey Mago?
Granada recibia en el Nuevo Los Carmenes al conjunto blanqinegro, vestido de taronja y negro, para darle la bienvenida al 2013 en la segunda vuelta de la Liga. Un partido que en el comienzo nadie estuvo dispuesto a ir a por todas y que comenzó como una pelea de boxeo, con ambos rivales estudiandose permanentemente. Muchas polémicas y pocas ocasiones. Realmente muy poco que contar de una pobre primera parte en la cual el verdadero protagonista termino siendo el colegiado navarro Alberto Undiano Mallenco que no permitio roces entre os equipos y se le dio por repartir cartulina amrilla a cada uno de los equipos.
La polémica comenzó cuando expulsó a Mikel Rico y dejó al equipo granadino con tan solo diez jugadores. Hasta ese momento, poco y nada por parte de ambos conjuntos. A partir de la dura decisión del árbitro se conmocionó el estadio e hizo estallar a la afición rojiblanja. Ambos equipos se fueron al descanso con un par de ocasiones para cada uno, pero con el campo de juego hecho un hervidero gracias al protagonismo que reclamó Undiano Mallenco, protagonismo olvidado por ambos equipos.
Pese a arrancar la segunda parte con diez jugadores, el Granada se las apañó para llegar con peligro al área de Álves y a tan solo cinco minutos de comenzado a jugar el balón de nuevo, Brayan Angulo sacó un conejo de la chistera: le pegó con el empeine del pie izquierdo y complicó al portero valencianista que no pudo coger la pelota de ninguna manera. Un gol de otro partido, para el juvenil que marcaba su primer gol en la primera división española.
El Valencia no podía creer su suerte y comenzaba a dejarse invadir nuevamente por las maldiciones fuera de casa. Parecía que ni Valverde ni las uvas del nuevo año parecía haber espantado a los malos espiritus que no se habían ido con el año que nacía. Pero un duende comenzó a cambiar la suerte del equipo ché. Sin duda se había convertido en el protagonista del partido, con unas cuantas jugadas interesantes en ofensiva y luego reclamaría la antorcha del heroísmo al final del encuentro.
Los de Valverde ya había reclamado el protagonismo arrebatado y comenzaba el asedio, decidido a dejar atrás las maldiones a domicilio de una buena vez por todas. Tras un córner, Jonas cabeceó con autoridad dentro del área y se hizo con el gol. El empate le dio fuerzas al equipo blanquinegro para ir a por todas.
Fue allí cuando, en medio del asedio valencianista en la meta granadina, tras un centro de Soldado que tenía mas destino de portería que de centro, fue que apreció el duende de Navidad y aportó la cuota de suerte que se necesitaba para vencer la mala racha fuera de casa. Piatti empujó el balón y el Valencia se hizo con la victoria tan ansiada. Un regalo atrasado de navidad, o adelantado de los Reyes. O quizá de ambos. Lo cierto es que, a través del duende Piatti, por fin el Valencia pudo obsequiar, y en v´sipera de Reyes, un regalo lleno de sonrisas a su afición, augurando un buen 2013. Nada mal para comenzar el año.(Fotos: Valencia CF)