Sin duda ésta goleada ha sido un cachetazo a la ilusión y al orgullo. Pero una goleada en contra ante la selección brasileña durante 90 minutos en el Maracaná con altas temperaturas, la afición en contra y una fatiga acumulada marcan las incidencias de un final que nadie podía predecir. Pero a pesar del resultado abultado no hay mal que por bien no venga: la caída puede ser la mejor razón para desterrar la soberbia y la falsa sensación de invulnerabilidad para seguir construyendo la historia de una Selección que ya es leyenda.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
Sin duda ésta goleada ha sido un cachetazo a la ilusión y al orgullo. Pero una goleada en contra ante la selección brasileña durante 90 minutos en el Maracaná con altas temperaturas y una fatiga acumulada marcan las incidencias de un final que nadie podía predecir. Pero a pesar del resultado abultado no hay mal que por bien no venga.
Una derrota de ésta índole no debe opacar el buen rendimiento que ha arrojado La Roja. Y cómo ha dicho Del Bosque: "De vez en cuando es conveniente perder para no creernos imbatibles". Y España ha aprendido una valiosa lección. Del Bosque no se ha creído la aparente invulnerabilidad de la Roja, ni siquiera en los mejores momentos.
Esa mesura, sensatez y humildad que siempre pregona el Míster son los baluartes que debe transformar la derrota mas dura de ésta generación de oro y convertirla en el punto de inflexión para seguir creciendo. Queda un año para volver a Brasil y España debe corregir errores para seguir siendo leyenda.
La caída en la noche sudamericana y la madrugada española puede ser la mejor razón para desterrar la soberbia y la falsa sensación de invulnerabilidad. España ya es leyenda, a pesar de lo ocurrido en el Maracaná. Entonces es hora de seguir escribiendo la historia, a partir del año próximo.