La principal protagonista de este US Open está siendo indiscutiblemente la lluvia. Durante dos días seguidos se han tenido que suspender los partidos, y Nadal y Ferrer se han visto perjudicados por estas condiciones meteorológicas adversas.
Salva Monzonís | NOSTRESPORT.COM
La principal protagonista de este US Open está siendo indiscutiblemente la lluvia. Durante dos días seguidos se han tenido que suspender los partidos, y Nadal y Ferrer se han visto perjudicados por estas condiciones meteorológicas adversas. El balear estaba jugando contra Gilles Müller y el alicantino con Andy Roddick, y ambos encuentros se han aplazado al próximo miércoles.
Que la lluvia haga acto de presencia en este torneo no es nada extraño, ya que desde 1935 se ha tenido que retrasar la final hasta en dieciseis ocasiones, por lo que desde la organización de este Grand Slam se tendría que estudiar muy seriamente la colocación de un techo retráctil que permita jugar cuando las inclemencias meteorológicas entren en juego.
De hecho, en el año 2016 la Philippe Chatrier de Roland Garros ya dispondrá de una capota, y el US Open se convertirá así en el único Grand Slam en no adaptarse a las nuevas necesidades y exigencias que el cambio climático ha ocasionado. Uno de los principales motivos por los que la Federación Estadounidense de Tenis (USTA) no da el paso adelante para construir un techo retráctil parece ser que es el alto coste de éste, ya que tapar el Arthur Ashe con capacidad para 23.000 espectadores tiene un precio que ronda los 150 millones de euros.
Así, en estos días con lluvias intermitentes se hará imposible jugar y poder ver el mejor nivel de todos los tenistas, los cuales están muy incómodos ante esta situación. De hecho, a Rafa Nadal se le vió muy tenso cuando estaba disputando su partido contra Gilles Müller, y la lluvia comenzó a ser un obstáculo que desesperó al balear, y dijo al juez de pista que “Con esta lluvia es imposible jugar, sólo pensais en el dinero”. Finalmente, el encuentro se ha aplazado, al igual que el que Ferrer estaba jugando contra Roddick.
Las previsiones meteorológicas para los próximos días no son nada buenas, ya que se esperan lluvias intermitentes. El viernes parece que las lluvias darán una pequeña tregua pero el sábado volverán a caer algunas gotas en tierras noyorkinas, por lo que se hace muy difícil retomar el torneo teniendo como invitado principal a la lluvia.