El Villarreal CF vivirá la última noche de Champions esta temporada en el Madrigal, y será frente al Nápoles, que se juega el pase a la siguiente ronda como segundo de grupo. Los italianos dependen de sí mismos y están un punto por encima del Manchester City, que recibe en casa al Bayern München, que ya es primero y no se juega nada.
Salva Monzonís | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal CF vivirá la última noche de Champions esta temporada en el Madrigal, y será frente al Nápoles, que se juega el pase a la siguiente ronda como segundo de grupo. Los italianos dependen de sí mismos y están un punto por encima del Manchester City, que recibe en casa al Bayern München, que ya es primero y no se juega nada. Los amarillos pretender dar una alegría a la afición y estrenar el casillero de puntos para no irse de vacio de esta competición europea.
Desde el sorteo de la fase de grupos de la Champions League, el Villarreal CF comenzó con mal pié, ya que le tocaron tres rivales muy fuertes y a este grupo se le conoció como el “de la muerte”. Los de Juan Carlos Garrido, con cinco jornadas disputadas, no han logrado ningún punto hasta el momento, ya que han sido derrotados en todos los encuentros con sólo dos goles a favor y doce en contra. Esta mala racha ha hecho que el conjunto castellonense no tuviera opciones ni de entrar a la Europa League.
El Submarino quiere finalizar esta travesía por la mayor competición europea a nivel de clubes con un buen sabor de boca, plantando cara al Nápoles e intentando ir a por la victoria. Pero el equipo napolitano se juega la clasificación para los octavos de final de la Champions y saldrán a por los tres puntos para asegurar su pase y no esperar a que el Manchester City obtenga un mal resultado. Los citizens juegan en casa ante el Bayern München, y los de Mancini necesitan la victoria y esperar a que el Villarreal les haga un favor impidiendo que el Nápoles gane en el Madrigal.
Así, el equipo amarillo quiere acabar con buenas sensaciones esta edición de Champions ante su afición, necesitada de alegrías en un comienzo de temporada con muchas dudas. Los jugadores dirigidos por Juan Carlos Garrido no están consiguiendo cambiar esta dinámica negativa de resultados. De hecho, la pasada jornada liguera perdieron en El Sardinero por la mínima ante el que era el farolillo rojo de la Liga, y aún se han acrecentado más las dudas en el Villarreal. En este partido frente al Nápoles no se lucha por clasificarse para los octavos ni para entrar en Europa League, pero una victoria daría confianza al equipo de cara a los próximos encuentros en Liga y en Copa.