Robert Acquafresca aterrizó en el Ciutat de València como refuerzo invernal tras superar un calvario con las lesiones. Su acoplamiento al equipo granota presagiaba un duro reto, pero en a penas mes y medio ya asegura sentirse como en casa. La marcha de Obafemi Martins le abría un camino que supo aprovechar a las mil maravillas con su gol en el estadio de Los Cármenes, lo que permitió al Levante regresar a casa con un valioso punto.
José Soler Amorós | NOSTRESPORT.COM
Robert Acquafresca aterrizó en el Ciutat de València como refuerzo invernal tras superar un calvario con las lesiones. Su acoplamiento al equipo granota presagiaba un duro reto, pero en a penas mes y medio ya asegura sentirse como en casa. La marcha de Obafemi Martins le abría un camino que supo aprovechar a las mil maravillas con su gol en el estadio de Los Cármenes, lo que permitió al Levante regresar a casa con un valioso punto.
Tras su cita soñada, el delantero italiano pasó por sala de prensa para valorar sus primeros meses con el equipo granota: "Yo llegaba en un periodo muy dificil, he estado muchas veces lesionado y ahora espero buscar la continuidad".
Para triunfar en el fútbol, la presión se convierte en una de las condiciones más exigentes para el profesional, pero Acquafresca ha asumido ese rol a base de experiencia en el Calcio italiano: "Estoy acostumbrado a la presión. Cuando sólo tenía 20 años, tuve que suplir a Suazo en Cagliari, un jugador que marcaba muchos goles".
Pese a su largo recorrido por Italia, donde ha jugado en equipos como el Torino, Inter de Milán o Cagliari, el jugador aseguró no haber estado nunca en un vestuario como el del Levante, un aspecto que le ha facilitado mucho las cosas desde su llegada: "Parece que lleve aquí dos años porque los compañeros se comportan muy bien conmigo. Es un vestuario que nunca he sentido, hacen muchas bromas y siempre están riendo. Es muy importante para un jugador, sobre todo cuando llega en Enero".
El futbolista nacido en Turín anotó su primer tanto con la elástica granota el pasado domingo ante el Granada, pero su gol significaba algo más que eso, ya que las lesiones habían prolongado más de la cuenta su función como ariete: "Llevaba un año sin marcar. Muchos amigos han visto en internet el partido y me han felicitado. Pero los amigos se hacen notar siempre aunque no marques gol".
Acquafresca no sólo está aclimatándose más rápido de lo esperado, sino que además tiene muy claras las metas para amoldarse al juego levantinista. "He de acostumbrarme al juego del equipo y a mis compañeros, no al modo en el que me sienta más cómodo".
Tras su eliminación europea ante el Rubin Kazan, el sueño de todos los jugadores pasa por alcanzar los puestos que dan acceso a la Europa League. El objetivo está complicado ya que restan 10 encuentros para el final de Liga y el Levante se encuentra a 7 puntos, pero nada es imposible. Por ello, el delantero turinés concluyó recalcando la necesidad de ir por pasos: " Todos queremos ganar, pero debemos ir partido a partido".