Austria no ha hecho grandes papeles en la Eurocopa, ni siquiera cuando contaba con Polster o Rodax de delanteros con Herzog o en la época de Prohaska o Krankl. La estrella del Bayern, David Alaba, es el referente del cuadro austriaco.
En su selección juega por donde quiere, desde mediapunta a volante, pero no es el único gran jugador de la selección. El crack del Stoke City, Arnautovic, es la versión centroeuropea de Ibra. Desde que estuvo en el Inter idolatra al sueco. Tiene mucha calidad, planta, clase y visión de juego, aunque le pierde a veces la cabeza. Si encuentra un entrenador que le sepa sacar partido será uno de los futbolistas de futuro en Europa.
Fuchs es el lateral izquierdo triunfador del año en el Leicester de Ranieri, campeón de la Premier 2015-16. Salió del Mainz 05 y brilló en el Schalke 04 con Raúl. En el club inglés ha encontrado su hábitat y ha hecho una gran campaña. Serio y cumplidor no se complica, aunque en sus inicios si se le criticaba por las alegrías ofensivas. Parece que lo ha rectificado. Tiene experiencia y sapiencia en su parcela de marcador también del jugador destacado del equipo contrario por banda.
Junuzovic es otro que ha demostrado calidad en la Bundesliga y entrega, aunque a veces le ha perdido su carácter.
En este Europeo está en un grupo accesible, en el que Portugal es el favorito, pero sus vecinos de Hungría e Islandia se lo pondrán difícil.
Lista
Almer, Garics, Dragovic, Hinteregger, Fuchs, Ilsanker, Arnautovic, Alaba, Okotie, Junuzovic, Harnik, Lindner, Suttner, Baumgartlinger, Prodl, Wimmer, Klein, Schopf, Hinterseer, Sabitzer, Janko, Jantscher, Özcan.
Seleccionador: Marcel Koller.