Belgica regresaba a los mundiales desde su participación en Corea-Japón 2002, cuando su técnico Wilmots todavía jugaba. Y con la calidad individual y colectiva se avecinaba una gran promesa en los Diablos Rojos que volvían a la Copa del Mundo.
Pero en los primeros minutos fue Argelia quien golpeó primero. Una corrida de Feghouli rindió fruto cuando Vertonghen le cometió agarrón en el área. Penalti que Fghouli intercambió por gol.
La prematura y parcial derrota brumó a Belgica que no quería perder más aún ni sorpresas en el debut. con una primera parte aburrida, sin audacia ni velocidad ni explosión. Belgica se quedó en solo eso, en la promesa. Argelia no fue mucho más, pero si era más vertical y llegaba con más ocasiones.
Wilmots mueve el banquillo
Pero Wilmots sacudió el banquillo en el del segundo tiempo y envió a Fellaini y Mertens. Hazzard, quien hasta allí estaba en deuda, envió un centro al área y el jugador del Manchester logró cabecear el balón de espaldas a portería complicando a M´Bohli. Belgica empataba con un jugador que merecía estar desde el arranque y es vital en el ataque.
Ya con una Belgica volcada en ataque Argelia no reaccionó. Tras una jugada colectiva Mertens definió el partido. Remontada y alivio para una selección que quiere validar su mote de sorpresa.