El Villarreal perdió contra el Barcelona B de Eusebio y volvió a decepcionar a los aficionados, que vieron como la noche de Reyes su equipo no les regalaba nada. Fernando Roig es el que tiene en sus manos repartir carbón entre sus jugadores y Julio Velázquez, que de nuevo ve su puesto en entredicho.
Pablo Ramón Ochoa | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal perdió contra el Barcelona B de Eusebio y volvió a decepcionar a los aficionados, que vieron como la noche de Reyes su equipo no les regalaba nada. Fernando Roig es el que tiene en sus manos repartir carbón entre sus jugadores y Julio Velázquez, que de nuevo ve su puesto en entredicho.
El Submarino Amarillo salió a morder y acabó dolorido, con tres zarpazos del filial del Barça que dejaron a los castellonenses en la lona. El conjunto de Julio Velázquez falló más ocasiones que nunca, desperdiciando oportunidades que cualquier otro equipo de la categoría aprovecharía. Tras casi una vuelta de temporada, el Villarreal sigue sin encontrar ese gol que tanto busca y ninguno de sus delanteros acierta a encontrar. Más de una decena de veces fracasó el Villarreal en su intento de batir a un Masip inspirado sustituyendo a Oier Olazábal.
Comenzó el Villarreal eléctrico y yendo a más. En los cinco primeros minutos, el gol local pudo haber llegado de Uche y Cavenaghi, pero ninguno de los dos consiguió fusilar con éxito. Era solo el comienzo de una aciaga tarde para ambos.
Masip y Juan Carlos suplen a la perfección a Oier y Mariño
Masip hacía su primera gran intervención, estirándose acrobáticamente para desviar el envenenado chut de Cavenaghi. Pocos minutos después se estirarían sus compañeros, que buscaron poco a poco la portería de un Juan Carlos que durante toda la tarde sustituyó de manera ejemplar a Mariño.
El Barça B creaba mucho peligro de la mano de su velocísima caballería, formada por los jóvenes pero sobradamente preparados Kiko Femenía, Luis Alberto o Grimaldo y encabezada por el futuro as blaugrana Gerard Deulofeu. El catalán logró desquiciar a la defensa amarilla en varias ocasiones pero no pudo marcar ni disponiendo de un penalti.
El ex herculano Kiko Femenía gozó de las dos primeras ocasiones de los visitantes, pero ambas se fueron por muy poco.
Tarde aciaga del Villarreal de cara a portería
El duelo ya estaba totalmente abierto, de ida y vuelta y con tintes de jogo bonito. Por momentos se recordaban aquellos encuentros de hace unos años, cuando un Villarreal-Barça era el partido más vistoso que se podía encontrar alguien en La Liga. El ritmo imprimido era relampagueante y ambos se buscaban y dejaban jugar al rival.
Eran las propuestas que ambos buscan como ideal, y la inteligencia arriba determinaría el ganador.
Y el Villarreal iba a pagar su ineptitud con el gol. Lo hacía todo bien y se sucedían los acercamientos, pero no hubo manera con Masip. Velázquez estaba contento, no obstante, por el juego de su equipo, capitaneado por un Bruno imperial, ejerciendo veteranía en cada pase y marcando los tiempos.
El Barça B se adelanta justo antes del descanso
A partir de la media hora y hasta el fin de la primera mitad el choque relajó en intensidad, pero al filo del 45 todo daría un vuelco. El colegiado Vicandi Garrido acertó a señalar, asistido por su linier, un penalti por mano de Musacchio. Aunque Juan Carlos detuvo la pena máxima con una genial estirada a la base del palo, el córner posterior sería fatídico. El balón quedó muerto y Planas se mostró avispado para remachar el balón hacia la red.
El Villarreal llegaba al descanso perdiendo después de haber perdonado hasta que ni ellos mismos se lo creyeron.
El Barça B reanudó el juego con ganas de cerrar un partido que estaba más a su favor que nunca. La segunda parte se abrió con un Villarreal deprimido tras el gol azulgrana, que tenía todos los tintes de ser psicológico. El submarino debía remontar y poco a poco se intentó rehacer.
Hernán y Pereira reavivan al Villarreal
El filial se encontró mucho más seguro de sí mismo y en sus posesiones encontraba muchos más huecos. Los ataques azulgranas guardaban mucho peligro, un gol les daba más de medio partido. Antes de salir del campo por el debutante Jonathan Pereira, Cavenaghi dispuso de su última ocasión, un disparo cruzado que ensalzó a Masip, cada vez más sólido.
Salieron Pereira y Hernán Pérez en el Villarreal para impregnar de frescura a los amarillos, y en un principio lo consiguieron. Los de Velázquez se lanzaron a buscar las internadas por las bandas. Resultó ir el coche amarillo a arreones, sin terminar de arrancar y de mostrarse potente. Mientras, el tiempo apremiaba y la meta se vislumbraba cada vez más lejana.
Jonathan Pereira encendió al estadio con un disparo picado que se marchó por milímetros, era su primera ocasión en su regreso a El Madrigal. Acto seguido, el mismo Pereira asistió a Manu Trigueros, que se trastabilló con un intento de remate de rabona. La rabia podía con el manchego, que no sabía cómo estaban perdiendo el partido.
Lobato deja su firma con un gran tanto
Fue acaparando el control el Villarreal conforme se acercaba el pitido final, pero más con la frustración por carburante que con fe. Acumulaba más y más fallos cara a puerta el equipo amarillo y Velázquez desesperaba.
En un contraataque, daría una puñalada letal Barcelona en el que, probablemente, fue su único acercamiento en lo que se llevaba disputado de segunda parte. El golazo de fotografía. Lobato tuvo tiempo de preparar su particular regalo de Reyes, mandar la carta y enviarla a la escuadra de la portería de Juan Carlos. El meta nada pudo hacer.
Reacción amarilla frustrada
Tras creerse muerto el conjunto local, Planas dio oxígeno al Villarreal cometiendo penalti sobre Uche. Marcos Senna tendría el temple para ejecutarlo y al menos, no dejar que la nave grogueta se inundase del todo. Los últimos minutos fueron de prisas. De tantas prisas que dejó todos los huecos posibles atrás y Jaume Costa escenificaría el colmo de la ironía marcándose en propia portería cuando una lumbre de esperanza volvía a encender El Madrigal. El autoapuñalamiento ya fue insalvable para los locales.
Los últimos instantes pasaron apáticos, con la lentitud de la ofuscación amarilla por saberse derrotado y al tiempo con la rapidez de no tener tiempo para remontar. Se consumaba una nueva decepción el día 5 de enero y, en la mañana del día 6, lo único que tendrán de nuevo los jugadores amarillos será carbón. En el Barça B, los chavales de Eusebio tienen motivos para sonreír después de haber sido el primer equipo en poder vencer al Villarreal en El Madrigal esta temporada.
Ficha técnica:
Villarreal: Juan Carlos; Javi Venta, Mellberg, Musacchio, Jaume Costa; Cani (Henán Pérez, 57’), Bruno, Marcos Senna, Manu Trigueros (Moi, 77’), Uche y Cavenaghi (Jonathan Pereira, 57’).
Barcelona B: Masip; Balliu, David Lombán, Planas, Grimaldo; Sergi Roberto, Gus Ledes, Gerard Delofeu (Ilie, 68’), Lobato (Araujo, 76’), Kiko; y Luis Alberto (Joan Romá, 87’).
Goles: 0-1, min. 45: Planas. 0-2, min. 73: Lobato. 1-2, min. 76: Marcos Senna, de penalti. 1-3, min. 84: Jaume Costa, en propia puerta.
Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (Comité Vasco). Amonestó por parte del Villarreal a Mellberg (44’), Marcos Senna (52’) y Jonathan Pereira (87’) y a Grimaldo (67’) y Planas (75’) en el caso del Barcelona B.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima jornada de la Liga Adelante, disputado en El Madrigal ante 12.000 espectadores.
(Foto de Ana Garcés)