Se apunta en las últimas horas a un interés creciente por el central, por parte madridista.
Desde el fichaje de Pedja Mijatovic por el Real Madrid a finales de los 90, el trasvase de jugadores Valencia-Real Madrid se complicó de manera sustancial, no así a la inversa, aunque normalmente los exjugadores con pasado blanco recalaban primero en otros puertos, aunque no en todos los casos: Helguera, Morientes, César…
Salvo contadas excepciones, Albiol, este pase de Valencia a Madrid ha sido muy complicado por no decir inexistente. La afición sólo permite la salida de los cracks vía pago íntegro de la cláusula de rescisión y más cuando su objetivo final es vestirse de blanco capitalino.
Interés de los grandes de Europa
Pero el ejemplo de lo pasado en el caso de Gaizka Mendieta demostró que perdieron tanto el Valencia como el jugador, porque la venta a la Lazio fue un desastre en todos los sentidos. Además el vasco nunca llegó al mismo nivel en su carrera, porque recaló en la Premier pero no en un grande y en un Barcelona en horas bajas por esa época.
Ahora este verano, y con el affaire Sergio Ramos más caliente que nunca, sube otra vez enteros la llegada del argentino al nuevo club de Rafa Benítez, pero los valencianistas apretarán a sus dirigentes para ver cómo termina todo.
50 millones es el precio de salida del internacional con la albiceleste de la disciplina de Mestalla, que ha pasado de amado a odiado en pocos meses. El interés del Manchester United siempre ha existido por Otamendi, desde enero, pero ahora la problemática de la continuidad del ex jugador del Oporto será más ardua al estar el Real Madrid interesado y sobre todo su nuevo técnico, que lo ve con las cualidades físicas y tácticas de un Roberto Fabián Ayala del presente futbolístico.