Carlos «El Pibe» Valderrama encabezó la ilusión de Colombia en la era de oro del fútbol cafetero. Sus pies lideraban el sueño de todos. Colombia vuelve a un Mundial desde Francia 98 y es invitable acordarse de él.
Comenzando en el humilde Unión Magdalena y desplegando su fútbol por Millonarios y Deportivo Cali de su país hasta pasar por el Montpellier francés y el Valladolid español, Valderrama comenzó a ilusionar en la selección nacional a partir desde 1985 y siendo pilar fundamental de una selección naciolnal en alza dirigido por Pacho Maturana, peleando el tercer puesto de sudamerica con Uruguay, por debajo de Brasil y Argentina.
Desde el 87 en adelante Fracisco Maturana obtuvo la clasificación de los Mundiales de Italia 90 y Estados Unidos 94, lo que representó una era de esplendor del fútbol colombiano llegando hasta Francia 98 con una gran calidad de jugadores que se destacaron en las ligas mas importantes del mundo.
El gran nivel y belleza desplegado por Colombia recaía en parte en los pies de Valderrama, y con él a participar del segundo mundial de la historia para los sudamercanos, detrás de Chile 62. La ilusión era infinita, tras haber pasado la fase de grupos y clasificarse como uno de los mejores terceros, ganándole a los Emiratos Árabes en el estreno, cayéndo ante Yugoslavia y un valioso empate ante los que serían campeones, la Alemania Federal de Beckenbauer. La valisosa posición de mejor terceros del Mundial lo llevaron a los octavos de final ante la cenicienta Camerún, pero un error de su portero René «el loco» Higuita al salir jugando con los pies le permitieron al veterano Roger MIlla darle el gol y la victoria a los leones africanos.
Con una goleada 5-0 en eliminatorias ante Argentina en el Monumental de River, Colombia regresaba a su segunndo mundial consecutivo y al tercero en su histotia con mejores expectativas y con la continuación del exitoso cliclo de Maturana en el banquillo y Valderrama en el césped. Dos sendas derrotas contra una de las revelaciones del campeonato de los Estados Unidos, Rumania y ante los organizadores del Mundial, los dejaron fuera. De nada sirvió la victoria ante Suiza. Los corredores de apuestas y el narcotráfico no se lo perdonarían, el asesinato de Andrés Escobar, debido a su gol en propia puerta ante Estado Unidos, sería algo que sus compañeros y Valderrama cargarían con eso por el resto de sus vidas.
Ya en el 98, mezclando experiencia y juventud, en el proyecto de el «Bolillo» Gómez, volverían a particippar de su tercer mundial consecutivo, pero se irían sin pena ni gloria con el puesto 20. Una victoria ante Tunez no fue suficiente, las derrotas ante Inglaterra y una nueva caída ante Rumania determinaron su destino. Ya las reglas habían cambiado y los treceros no clasificaban más, ante la presencia de 32 equipos y ocho grupos. Aún así, a Valderrama le bastaría para ser el mejor jugador en los Mundiales, con 10 partidos y un solo gol, en Italia 90 ante los Emiratos Árabes unidos.
Aún conserva el record de ser el jugador colombiano con más presencias en la Selección y junto a Freddy Rincón, es el jugador con más presencias en Mundiales: Italia 90, USA 94 y Francia 98.
El «Pibe», quién aún conserva el mismo peinado que se le caracterizó estará pendiente de lo que hagan los cafeteros, que no juega un mundial desde que él mismi se vestía la elástica de su país.