El camerunés Roger Milla quedó en la historia por aquel famoso festejo luego de vencer a René el «Loco» Higuita, portero de Colombia, en los octavos de final de Italia 90 cuando su equipo avanzó a cuartos y puso en aprietos a Inglaterra en cuartos. Demostró más de una vez que, como el buen vino, el tiempo lo mejoraba.
«El caballo de batalla» jugó 10 partidos en mundiales, pero su mayor recuerdo es el de Italia 90 donde además marcó 4 goles. Ya se había estrenado en el Mundial de España con tres partidos, pero volvía a Italia 90 con 38 años cuando parecía de 20.
Roger Milla deslumbró a todos con su veteranía. Muchos pensaban que no podría ni correr, pero el «Viejito» (como ahora lo llama Mourinho a Samuel Et´o) ingresaba para darle oxígeno y buen fútbol al Camerún que sorprendió a la Argentina en el partido inaugural.
En 1994 regresó a Estados Unidos para jugar su último Mundial con 42 años, todavía estaba intacto: marcó un gol, en la goleada recibida ante Rusia, donde Oleg Salenko deslumbró a todos.
Siempre quedará en el recuerdo aquel festejo, frente al banderín del corner, ese baile que quedará en la eternidad de la historia de los mundiales.