Manolo Laguna volvía a la tierra donde entrenó durante 5 años ascendiendo por doble partida al Guadalajara a la división de honor. El técnico sabia el valor que tenían los dos puntos, un error podría costar caro a final de temporada.
Arnau Alonso | NOSTRESPORT.COM
Manolo Laguna volvía a la tierra donde entrenó durante 5 años ascendiendo por doble partida al Guadalajara a la división de honor. El técnico sabia el valor que tenían los dos puntos, un error podría costar caro a final de temporada.
Los locales, necesitados de puntos, tenían que ganar, por si el Alser Puerto Sagunto aprovechaba su oportunidad ante el Naturhouse y se escapaba.
Los primeros minutos estuvieron marcados por las excesivas perdidas de balón por ambas partes. Hasta que llegó un momento en que el partido tomaba otro ritmo y cada jugada llevaba más intensidad que la anterior. El fuerte arranque de los alcarreños y las manos de Jorge Oliva pusieron por detrás en el marcador al final de los primeros 30minutos a los azulones. 11-7 al descanso.
Pero, el bloque azulón tenia una carta en la manga, y era nada más y nada menos que el extremo David Cuartero, que en la segunda parte, tras un parcial de 3-1 y la máxima diferencia entre las dos formaciones, pondría la igualdad en el electrónico. Fernando Bolea, pidió tiempo muerto y de esta forma daba un respiro a los jugadores de ambos conjuntos. A pesar de esto,
Cuartero estaba dispuesto a ser el hombre clave del match y puso por delante a su equipo. La diferencia aumentaba progresivamente en favor de los visitantes, y todo se le ponía contra corriente a los verdillos que veían como su cancerbero recibía la tarjeta roja y minaba todavía más la moral al bloque local. El final del partido sin sustos para los salineros que se llevarían a casa los dos puntos con el resultado de 23-27.