Con un gran trabajo colectivo durante todo el partido, el Lucentum Alicante ha derrotado con toda justicia a un Ourense que acusó en demasía el mayor banquillo de los locales. Los gallegos dieron una gran imagen, aunque no pudieron parar a un excelente Coppenrath (36 de valoración), una de las claves de la victoria alicantina.
J.V. Baeza | NOSTRESPORT.COM
El Lucentum Alicante suma y sigue (quinta victoria consecutiva) tras derrotar al Ourense en un choque marcado por el rendimiento en bloque de los alicantinos, pues todos aportaron algo, si no puntos sí – y de qué manera – defensa. Ahí estuvo la clave del triunfo lucentino, en el esfuerzo defensivo de un colectivo que, justo es reconocerlo, tuvo en Coppenrath a un baluarte ofensivo, imparable (o casi) para los gallegos. El Ourense lo fió casi todo al acierto en el lanzamiento a canasta, algo que le sirvió mientras el Lucentum dio concesiones en defensa, pero que debió ofrecer más bagaje ante un equipo como el alicantino, con mucho más fondo de armario que los hombres de Sanz.
Comenzó el encuentro con los visitantes enchufados en ataque, especialmente de la mano de un ex de cuadro alicantino, Alfonso Sánchez. Los dos equipos trataban de jugar con mucha velocidad, lo que provocó un marcador elevado en los primeros minutos (10-14, min. 5). Los de Sanz demostraron un gran acierto en los lanzamientos exteriores, con el ya citado Sánchez y con Barbour; el cuadro local, en cambio, buscaba machaconamente el juego interior, aunque esto, que en otras ocasiones le dió rédito al instante, no se reflejó en el electrónico (19-22, min. 7). En los últimos minutos, los de Perelló, con un «quinteto defensor» en pista, encajaron a su rival un parcial de +7 que igualó el marcador al final de los primeros diez minutos.
El inicio del segundo periodo puso en liza una variacón táctica en la escuadra local, con Green jugando más cerca del aro. Esto provocó que los alicantinos pudieran correr con más facilidad, pasando del 29-29 al 34-29 en apenas un minuto. Esto provocó el tiempo muerto de Rafa Sanz, que les recordó a sus hombres que su juego interior también existía, al tiempo que les pedía mayor esfuerzo defensivo. La arenga surtió efecto en un primer momento, pero 7 puntos consecutivos de Rivero devolvieron el mando del partido a los locales (42-34, min. 15). Los visitantes, por su parte, cerraron su defensa sobre los hombres altos del Lucentum, estrechando la diferencia en tan sólo dos minutos (43-41, min. 17). Perelló trató de devolver el golpe volviendo a situar a Green como pívot, lo que volvió a poner distancia entre las dos escuadras (50-43, min. 19), con Llorca como hombre más destacado en ataque.
Tras el reglamentario paso por vestuarios, los gallegos salieron con más convicción e intensidad, equilibrando rápidamente el marcador (55-55, min. 22) gracias a su esfuerzo defensivo. Los locales, dubitativos en ataque, buscaron a Coppenrath como primera opción ofensiva, al tiempo que mejoraron en defensa, guiados por Rejón (62-55, min. 23). El ritmo era para los de Perelló, que no dejaban que su rival se acercase, aunque tampoco fueron capaces de finiquitar el choque (66-55, min. 26). Sanz trató de hacer reaccionar a sus jugadores con un tiempo muerto, que n los últimos minutos del periodo estuvieron más intensos, tanto en defensa como en ataque, recortando a la mitad la distancia con los locales al acabar este tercer periodo (71-68, min. 30).
El último y definitivo periodo siguió en su inicio con los dos equipos cerca en el electrónico (71-68, min. 33), tónica que siguió hasta la señalización de una técnica el entrenador local, Rubén Perelló, bastante rigurosa e injustificada (76-74, min. 34). A partir de ese hecho, el cuadro local comenzó a defender con mucha más agresividad, obligando a Rafa Sanz a solicitar su último tiempo muerto (82-75, min. 36). Clave en estos minutos finales fue Green, que aunque no anotó con la solvencia de la pasada jornada pero que supo sumar rebotes y defensa a su equipo cuando lo necesitaba. Y es que la defensa lucentina se mostró inexpugnable para sus rivales en este final de partido, no dejando a los gallegos ningún resquicio a la remontada, a lo que se unió el buen porcentaje en tiros libres en este último periodo.
En definitiva, una victoria que clasifica matemáticamente al Lucentum Alicante para los playoffs de ascenso, para los que se vislumbra como tercer clasificado y mayor rival de un Burgos que tampoco aflloja el ritmo.
FOTOGRAFÍAS: José Fco. Martínez García
FICHA TÉCNICA
Lucentum Alicante, 93: Sábat (9), Huertas (5), Green (12), Coppenrath (27), Rejón (7) – quinteto inicial -, Bas (0), Llorca (12), Middleton (3), Rivero (18) y Gómez-Arrones (0).
C. Ourense Baloncesto, 83: Mena (7), Sánchez (10), Barbour (18), Kedzo (8), Ogide (5) – quinteto inicial -, López (2), Serrano (5), Gibbs (17), González (0), Múgica (0) y Movilla (11).
Parciales por periodos: 27-27, 28-23, 16-16 y 22-17.
Árbitros: Sr. Afonso Castillo y Sánchez Ardid.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 22 de la Liga Adecco Oro, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante, ante unos 2500 espectadores.