Los taronja rozaron la victoria en su primer duelo ante el líder (75-82) pero en su reencuentro no perdonaron y ni los 39 puntos anotados por los blancos en el último cuarto fueron suficientes para repetir la remontada de la Fonteta.
La jornada 29 reunía a los dos mejores equipos en la historia de la Liga Endesa, ambos enfrascados en su lucha por conquistar Europa, el Madrid en la Final Four tras imponerse al Olympiacos en el quinto asalto y un Valencia Basket apunto de disputar la final de Eurocup. Compromisos que no impidieron que los combinados dieran lo mejor de sí en una cita que aseguraba espectáculo y buen baloncesto, y no defraudó.
El hambre y acierto fueron las claves de los primeros minutos taronja. Tras el triple de Rudy los valencianos desplegaron su mejor ofensiva, un juego rápido y dinámico que les ponía por delante en el marcador (3-8). Mientras todos los visitantes aportaban, Rudy era, como ya sucedió al inicio del partido de ida, el único capaz de encarar el aro (5-14), todavía con la cabeza puesta en la celebración del viernes, sus compañeros no aparecían ni en ataque ni en defensa, obligando a Laso a detener el encuentro antes de que la cosa fuera a mayores. La reacción madrileña no se hizo esperar y a base de triples el alero mallorquín y Sergio Llull dinamitaron el buen arranque valenciano (15-14). Con el desatino taronja era ahora el técnico croata quien hacía pasar a sus hombres por banquillo, lo que equilibró el juego por ambas partes, pero dejó entrever a cargo de Vladimir Lucic el espectáculo que estaba por llegar (27-25).
Si el Valencia empezó el juego con los alley-oop de Lucic, los madrileños subieron la apuesta, Sergio Rodriguez avisó y en su segundo intento conectó con Slaughter, el show había llegado al Palacio de Deportes (33-36). Con el equipo enchufado, Perasovic quiso rematar el buen trabajo con su efectiva zona 1-3-1. Una defensa que se atragantó a los blancos incapaces de encontrar espacios para el 1×1 y desamparados sin el acierto en el 6,75, desde donde llegaron a errar 10 triples consecutivos, y para bochorno público Sam Van Rossom protagonizaba otro alley-oop taronja (39-46). El Madrid invertía la pelota de lado a lado de la zona sin efectividad alguna, lo que aprovecharon los valencianos para salir al contraataque con sus hombres en punta, Doellman y Lucic, que repitieron con descaro la jugada estrella del partido (42-52). El “momento Rudy” no se hizo esperar, ante el recital de alley-oops taronja el mallorquín quiso devolvérsela de inmediato pero para su decepción no sólo no anotó sino que la jugada le costó la antideportiva, al propinarle un manotazo al base belga que le estaba defendiendo, y por la que su equipó se marchó a vestuarios 12 abajo (42-54).
Como un calco del enfrentamiento en la Fonteta, los blancos tenían la misión de remontar el partido, pero esta vez Peras lo tenía todo bien atado. A la reanudación el Madrid quiso cargar el juego sobre la pintura, nada productiva durante toda la primera parte del choque, pero los puntos llegaron, una vez más, de manos de sus pequeños. Con un parcial de 7-0 favorable para los locales, los taronja se pusieron las pilas ante la sombra de la remontada. La combinación de buenos ataques y solidez defensiva desquició a los madrileños (52-71), que ofuscados la tomaron con el trío arbitral y empezaron a coleccionar técnicas. Por si era poco, el Valencia Basket no se achicó ante la zona planteada por Laso y caldearon el ambiente con dos triples, uno de Lucic y a continuación otro de Lafayette, que rebajaba la tensión anotando una bomba sobre la bocina para poner el +20 en el electrónico y dejar muy atrás las 27 victorias blancas (66-86).
Los locales mantuvieron una zona a la que Lavrinovic le cogió el punto (68-91). Nada acostumbrados a la derrota en liga y mucho menos a la humillación, el equipo de la capital estaba completamente fuera de partido y otra decisión arbitral favorable a los valencianos hizo estallar a Felipe Reyes que se subió al carro de las técnicas con Rudy. Con el partido decantado a su favor, los taronja aflojaron en defensa y un parcial de 6-0 dio alas a los locales (74-91). La agresividad blanca empezó a preocupar a Velimir Perasovic que veía como ante la permisividad de los suyos el “Chacho” en un sprint final se echaba el equipo acuestas y recortaba distancias (85-99). El Madrid se aprovechó de la decadencia valenciana, incapaces incluso de poner la pelota en pista mantenían la renta como podían. Con el average igualado hasta en dos ocasiones, Van Rossom eligió un mal momento para errar desde la línea de tiros libres, lo que dejó un triunfo con cierto sabor agridulce al no rematar la faena y perder el average tras haber llegado a ir ganando por 23 puntos (105-110).
105 – Real Madrid (27+15+24+39): Rudy (16), Mirotic (10), Darden (14), Llull (23) y Bourousis (-) -equipo inicial-, Rodríguez (16), Slaughter (4), Díez (-), Mejri (4), Carroll (3) y Reyes (13).
110 – Valencia Basket (26+28+32+24): Ribas (4), Doellman (15), Van Rossom (11), Sato (17) y Dubljevic (11) -equipo inicial-, Lucic (15), Martínez (7), Lafayette (11), Lavrinovic (15) y Aguilar (4).
Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Juan Luis Redondo y Jordi Aliaga. Mirotic (min. 39) y Rudy (min. 40) fueron eliminados por cinco personales.
Incidencias: Partido correspondiente a la Jornada 29 de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes de Madrid, ante 9.653 espectadores.