Éric és una garantia per la seua qualitat contrastada en les 8 temporades en què ha competit en l’ADECCO OR del bàsquet espanyol: Badajoz, Ciudad de Huelva, Gandia Bàsquet, Villa Los Barrios, Tenerife Rural i Obradoiro han estat els equips en què ha jugat sempre amb consistència defensiva i una gran qualitat en les penetracions que el fan valuosíssim allà on va.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
La passada temporada va contribuir decisivament a l’ascens de l’Obradoiro a l’ACB i és una garantia per als pròxims partits del Gandia Bàsquet. El jugador de Huelva, que ocuparà la posició d’escolta, permet una ràpida adaptació als esquemes de l’equip en haver coincidit amb Víctor Rubio en l’equip de la Safor durant dos temporades. La seua estada anterior en el Gandia Bàsquet ha fet possible que poguera arribar-se a un acord en el qual tant el jugador com la directiva del Club han fet un considerable esforç en benefici de la millora esportiva del primer equip del club en l’ADECCO PLATA.
Éric Sánchez començarà a entrenar este dilluns a fi d’estar disponible per al partit el pròxim divendres 16 de desembre i que enfrontarà el Gandia Bàsquet amb un dels equips més forts de la categoria, el River Andorra.
En la Liga ha jugado 458 minutos (15 de media), anotando 119 puntos (3,8), con unos porcentajes del 47,5% en tiros de dos, 40% en los triples y 73,5% desde la personal, además de repartir 1,8 asistencias por encuentro. Sus números en play-off han sido muy parecidos (15,2 minutos, 3,6 puntos).
«Ha sido un año increíble, inolvidable. Durante el verano pasamos por unas circunstancias duras. Lo que cualquier deportista busca es el éxito, más no se puede tener. El ascenso a la ACB ha sido el premio al trabajo de todo un año», asegura Éric Sánchez, quien cree que la clave ha estado «en que desde el principio
hemos sido un grupo unido, conjuntado, hemos conseguido que grandes nombres formen un gran conjunto, haciendo un gran baloncesto».
En el Obradoiro Blu:Sens se ha reencontrado con el pívot Oriol Junyent y el alero Alberto Corbacho: «Fueron compañeros míos en Huelva y desde entonces somos amigos; ha sido un placer compartir este éxito con ellos, la felicidad es mayor».
El onubense se encuentra a gusto en Galicia, pero no sabe si podrá jugar el año que viene en la máxima categoría: «En lo personal estoy muy contento aquí, la afición me ha acogido muy bien, la ciudad es maravillosa y encima este año ha hecho buen tiempo, y en lo deportivo ha sido genial». «Ahora he terminado contrato con el equipo y estoy libre. Por supuesto que me gustaría seguir. El club está terminando
todo el proceso burocrático del ascenso, cumplimentando los requisitos, confeccionando un presupuesto, y luego se pondrá a conformar el plantel; ellos están contentos conmigo, pero no sé qué pasará», añade el base.
El onubense podría tomar el relevo de Miguel Ángel Vílchez, que jugó en la Liga ACB en la temporada 1997/98 con el Ciudad de Huelva: «Me gustaría, al algo que hace mucha ilusión. Creo que hace unos años también jugó en la ACB Antonio Díaz, de La Palma del Condado, enrolado en el Caja San Fernando. Este año en la LEB Oro también ha estado luchando por el ascenso otro base, Fran Cárdenas (Orense),
también de La Palma».
Si Éric llega a la ACB se daría una circunstancia especial, ya que su padre (Fernando Sánchez Luengo) fue entrenador en la máxima categoría: «Estuvo de segundo en Murcia con Clifford Luyk y luego se quedó de primer entrenador; él tiene también mucha ilusión porque dé ese paso, ya que además de padre ha sido
entrenador mio».
Por último, lamentó la situación por la que atraviesa el baloncesto en Huelva: «Es una pena, una lástima. A todos los jugadores les gusta jugar en su ciudad, pero ahora es imposible. Hay un club en Primera Nacional, pero eso es lamentable para una ciudad como Huelva, que ha sido una ‘histórica’ dentro de la LEB, con una gran afición por este deporte; pero si no hay políticos que apoyen, pues no hay
baloncesto», concluye.