Una vez más, y al igual que el año anterior, los fantasmas de la eliminación de la Champions influyeron en el ánimo de la plantilla valenciana y se notó en el desarrollo del juego ante el Betis. Esto ya había ocurrido en la temporada pasada, cuando perdió con 4-0 con el Zaragoza luego de ser eliminado por el Shalke 04. Y para colmo el Barcelona ganó el clásico y se escapó a siete puntos.
Ezequiel P. Pernica | NOSTRESPORT.COM
Una vez más los malos espíritus atormentan al Valencia, luego de ser eliminados de la Liga de Campeones en Stamford Bridge ante el Chelsea por 0-3. Después de la eliminación el conjunto ché visitó al Real Betis en el Benito Villamarín y cayó derrotado por 1-2 en el descuento. Durante el desarrollo del partido se vio un Valencia apático, sin actitud, y sin peso ofensivo. Todo lo contrario al buen nível que venía demostrando. Inclusive ante el Espanyol, considerado por Emery como el peor partido de la temporada, los blanquinegros tuvieron buenos momentos. Los de Unai Emery se encontraron ganando gracias a un gol en propia puerta de Dorado, un regalo que no supieron aprovechar ya que el Betis era el dominador del encuentro. Después Rubén Castro decretó la victoria, remontando el resultado los minutos finales. Lo cierto es, y eso se vio en el desarrollo del encuentro, que se notaba a la distancia que la eliminación en la semana afectó el ánimo del grupo.
No es la primera vez que ocurre, la temporada pasada el Shalke 04 eliminó al conjunto valenciano del plano europeo de la mano de Raúl. La derrota afectó de tal manera al equipo que, al siguiente partido frente al Zaragoza, perdió por 4 a 0 mostrando los mismos síntomas que el sábado anterior.
Pero el Valencia no debe caer en supersticiones y vencer tanto los fantasmas del pasado como los actuales. El Barcelona ganó el clásico en el Bernabéu y se escapó a siete puntos con el Madrid. El Levante ganó en casa y ronda al acecho. Los de Unai Emery deben despertar de este mal sueño para recomponerse en la Liga y mantenerse en los lugares de privilegio. Y también está la Europa League, que se pondrá apasionante con equipos como el Manchester United y el City. Los chés deben batallar allí también y llegar lo más lejos posible. Lo demanda la historia, así que… ¡A espantar fantasmas!
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