lunes, septiembre 14, 2026
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España doma el volcán de Guadalajara y avanza firme a dieciseisavos

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Tiempo de lectura: 3 minutos
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El fútbol de salón se quedó en el hotel. Lo que se vivió sobre el césped del Estadio Akron de Guadalajara fue un ejercicio de resistencia pura y dura, una auténtica prueba de fuego en la que España supo ponerse el mono de trabajo. El equipo de Luis de la Fuente, que introdujo músculo en el once con la entrada de Mikel Merino y Marcos Llorente, saltó al campo decidido a dominar, monopolizando el balón con más del 70 % de posesión durante la primera media hora. Sin embargo, se topó con un ecosistema hostil diseñado por Marcelo Bielsa: una Uruguay parapetada en su campo, asfixiada por sus crisis internas y obligada a endurecer el juego con marcas al hombre, codos, interrupciones y fricción.

A la propuesta charrúa se sumó la preocupante permisividad del colegiado estadounidense Ismail Elfath, que pareció olvidar las tarjetas en el vestuario durante gran parte del choque. En ese escenario espeso, donde España se vio incómoda y con una circulación algo lenta, Oyarzabal, Lamine Yamal y Cubarsí intentaron romper el muro, mientras que Bentancur ponía la réplica con el único aviso lejano de los celestes.

Oro en mitad del caos

Cuando la primera mitad agonizaba y todo apuntaba al empate, el fútbol demostró lo caprichoso que puede llegar a ser. España jugaba momentáneamente con diez hombres —mientras Oyarzabal era atendido en la banda— y, tras una acción donde se encadenaron varios golpes no señalados sobre los atacantes españoles, Marcos Llorente rescató un esférico colgado al área. Su asistencia encontró a Álex Baena, quien conectó un derechazo a la media vuelta.

Lo que parecía una intervención de rutina se convirtió en el drama de la noche: Fernando Muslera, el veterano guardameta charrúa, cometió una cantada monumental al tragarse el remate mordido. Para colmo de males uruguayos, en esa misma jugada se lesionó de gravedad Manuel Ugarte. El golpe anímico fue tan demoledor que Bielsa no dudó en señalar a su portero, dejándolo en el banquillo durante el descanso para dar entrada a Rochet. El gol terminó valiendo un premio doble, ya que Baena sería designado posteriormente por la FIFA como el MVP del encuentro.

Trincheras y peaje médico

La segunda mitad no trajo mejor fútbol, sino un ritmo todavía más rústico por parte de Uruguay, que se jugaba la vida. Cada disputa se convirtió en un suplicio para los tobillos de Pedri y la frescura de los extremos españoles. Viendo el panorama y el peligro de las amonestaciones, De la Fuente movió el árbol dando entrada a Dani Olmo y Fabián Ruiz. La frustración charrúa se evidenció no solo en las patadas, sino en la sorprendente sustitución de su capitán, Fede Valverde, antes de la hora de juego, reflejo del cortocircuito que vive el cuadro sudamericano.

España pudo matar el encuentro en el tramo final. Dani Olmo perdonó ante Rochet tras una genialidad de Lamine Yamal y Ferran Torres estrelló un latigazo tremendo en el larguero. En la otra área, De la Cruz puso a prueba a un impecable Unai Simón, que volvió a echar el cerrojo para mantener la portería a cero por tercer partido consecutivo en el torneo. Al final, con el público coreando el ‘Cielito Lindo’, Uruguay terminó de desquiciarse: Agustín Canobbio vio la tarjeta roja directa en el tiempo de descuento tras una durísima entrada sobre Pau Cubarsí.

Rumbo a Los Ángeles con el cerrojo echado

El pitido final certificó el gran objetivo de la Selección: España se clasifica para los dieciseisavos de final como líder del Grupo H, invicta e imbatida, evitando el lado del cuadro de Argentina. El equipo pondrá rumbo a Los Ángeles, donde se medirá el próximo jueves 2 de julio al segundo del Grupo J (puesto que se disputan Austria y Argelia).

Sin embargo, el triunfo en el volcán de Guadalajara deja secuelas físicas que preocupan a De la Fuente. La expedición viaja celebrando el liderato y la consolidación de la pareja Laporte-Cubarsí atrás, pero con la mirada puesta en la enfermería para evaluar el alcance de la lesión de hombro de Yeremy Pino y las molestias musculares de Nico Williams. España sobrevive a la dureza extrema y avanza con paso firme hacia los cruces eliminatorios.

Ficha técnica

  • Uruguay (0): Muslera (Sergio Rochet, m.46); Varela, Cáceres, Mathías Olivera, Juan Sanabria (Brian Rodríguez, m.70); Ugarte (De la Cruz, m.45), Valverde (Fede Viñas, m.56), Bentancur; Canobbio, Darwin Núñez y Maximiliano Araújo.Seleccionador: Marcelo Bielsa.
  • España (1): Unai Simón; Marcos Llorente, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, m.60), Mikel Merino (Dani Olmo, m.60); Lamine Yamal (Nico Williams, m.76), Oyarzabal (Ferran Torres, m.76) y Baena (Yeremy Pino, m.66).Seleccionador: Luis de la Fuente.
  • Goles: 0-1, m.42: Álex Baena.
  • Árbitro: Ismail Elfath (Estados Unidos). Amonestó a Sanabria (m.54), Varela (m.58) y De la Cruz (m.93) por parte de Uruguay; y a Baena (m.46) por parte de España. Expulsó con roja directa al uruguayo Canobbio (m.95).
  • Estadio: Estadio Akron de Guadalajara (México). Partido correspondiente a la tercera jornada del Grupo H del Mundial 2026.

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