El brasileño mantiene su racha goleadora e impulsa al Valencia a la lucha por la plaza de Liga de Campeones. El goleador carioca acumula 16 goles esta temporada, igualando su mejor marca, y es el delantero referencia del equipo. El Valencia baila al ritmo del gol de Jonas.
Matías L. Sartori | NOSTRESPORT.COM
El brasileño mantiene su racha goleadora e impulsa al Valencia a la lucha por la plaza de Liga de Campeones. El goleador carioca acumula 16 goles esta temporada, igualando su mejor marca, y es el delantero referencia del equipo. El Valencia baila al ritmo del gol de Jonas.
Sinónimo de gol. Jonas Gonçalvez se encuentra en estado de gracia. La varita del gol le ha tocado hace un mes y medio y desde entonces su ritmo goleador no hace más que crecer. El pasado domingo, en Mestalla ante el Valladolid, el artillero carioca certificó el triunfo en el descuento, cuando el partido se moría. Los pitos y murmullos que llovían desde la grada se transformaron en euforia y alegría. Es la magia de su samba. La expresión del gol.
Pero, al igual que en la última jornada, Jonas viene cumpliendo en la tarea del gol. Suma ya siete goles en siete partidos. Un dato que invita a la reflexión. Su exitoso registro en la red tiene su punto de salida en la jornada 25 con un doblete ante el Zaragoza.
En la jornada siguiente, en el derbi ante el Levante, otra vez se encargó de marcar. El peso de sus goles se pudo contemplar en París, donde una obra de arte camuflada en gol puse en aprietos al propio PSG en la vuelta de los octavos de la Liga de Campeones.
Luego siguieron el Betis, el Atlético de Madrid y el Valladolid. Siete goles. Unos números que indican un registro de 16 dianas esta temporada igualando su mejor marca realizadora con la elástica valencianista a falta de ocho jornadas por celebrarse.
Sin embargo, pese a estas cifras, hay algo que parece con encajar a la perfección en la relación afición-jugador. Mestalla, minutos antes del gol del delirio del carioca, dejó caer pitos y murmullos. Muchos dirigidos al delantero carioca. Su gesto, en la celebración, dice mucho. ¿Desahogo? ¿Rabia?.¿Enfado?.
Opiniones aparte, está claro que los goles de Jonas hace bailar al Valencia. Al ritmo de su samba. Su persecución hacia los puestos Champions es posible por la cuota goleador del ariete carioca. Pero también hace detonar a la afición valencianista.