Gran ambiente de fiesta en La Fonteta. Con la victoria, Valencia Basket escala puestos en la tabla clasificatoria y se coloca quinto, con un balance de 13-11 igualado con Lucentum, CAI y Unicaja de Málaga.
Carlos Martínez García | NOSTRESPORT.COM
Intensidad defensiva y juego vistoso. Esas son las premisas de Perasovic desde que llegó a Valencia. Y así comenzó Valencia Basket su partido ante Real Madrid, con intensidad defensiva y con juego rápido y vistoso. Los taronja encontraron muy pronto el ritmo anotador, sobre todo en la zona exterior de la cancha. Nik Caner-Medley y Víctor Claver, unidos a Rafa Martínez, estiraron la diferencia de Valencia BC en el marcador en el primer cuarto. Real Madrid fue cogiendo el tono poco a poco de la mano de Llull y de Felipe Reyes.
En el segundo cuarto, Valencia BC salió más fuerte, presionó a toda pista y tomo sus primeras ventajas considerables. A los jugadores exteriores se unió Lishchuk. El ucraniano encontró huecos en la zona, luchó por los rebotes y se fue al descanso con 12 puntos. Real Madrid comenzó a fallar. Solo Carroll y Llull intentaban mantener a su equipo en el partido, pero el parcial del segundo cuarto fue demoledor para los blancos (23-14).
Tras el paso por vestuarios, Valencia BC sufrió su ya típica pájara. Cosa que aprovechó Real Madrid para bajar de 10 la diferencia. Perasovic se vio obligado a frenar el desaguisado taronja con un tiempo muerto para arengar a los suyos. Y surgió efecto, ya que pese a perder el parcial del cuarto (15-18), Valencia BC mantuvo la distancia para afrontar con calma el último cuarto.
Los últimos diez minutos de partido fueron un paseo para los valencianos. Markovic y Lishchuk hicieron las delicias de la grada con asistencias y mates espectaculares, y Pietrus lo puso todo en defensa. Real Madrid ya se dio por vencido y solo pudo observar como un ciclón taronja le pasaba por encima. Con la victoria, Valencia Basket escala puestos en la tabla clasificatoria y se coloca quinto, con un balance de 13-11 igualado con Lucentum, CAI y Unicaja de Málaga. (Fotos: M.A. Polo)