Con la contratación de Jonás, el Valencia vuelve a hacer uso del fútbol brasileño para apuntalar su delantera. Los precedentes cercanos temporalmente, sin embargo, no dejaron un recuerdo equivalente a las expectativas que alzaron con sus llegadas.
- Fichaje detonador
David Gutiérrez | NOSTRESPORT.COM
Con la contratación de Jonas, el Valencia vuelve a hacer uso del fútbol brasileño para apuntalar su delantera. Los precedentes cercanos temporalmente, sin embargo, no dejaron un recuerdo equivalente a las expectativas que alzaron con sus llegadas.
El último ariete procedente de Brasil fue Ricardo Oliveira, quien consiguió 8 tantos, una Liga, y una Copa de la UEFA en la única temporada que vistió la camiseta valencianista. No obstante, ese octeto goleador es engañoso, pues seis de los goles llegaron en dos hattricks, dejando los dos restantes para la contribución a las victorias que el Valencia logró ese año frente al Real Madrid (2-0) y Barcelona (0-1). En total, Oliveira vio portería en cuatro partidos, muchos menos que el máximo goleador blanquinegro de esa campaña, Miguel Ángel Ferrer “Mista”, quien consiguió 19 dianas.
Para encontrar más arietes del país de la samba cabe remontarse a los años noventa, cuando en la era de la presidencia de Paco Roig aterrizaron en Manises jugadores como Viola, Leandro, Marcelinho Carioca o Romario, que pasaron sin pena ni gloria por Mestalla.
Destaca el caso de Romario, talentoso ariete formado en el Vasco da Gama, que debutó en España con el Barcelona, consiguiendo 34 goles en 46 partidos entre los años 1993 y 1995. Dejó el conjunto blaugrana para marcharse al Flamengo un año, tras el cual firmaría por el Valencia.
En el club de Mestalla viviría una rocambolesca historia, que comenzó con la mala relación del delantero con el entrenador che de aquel entonces, Luis Aragonés. Tras jugar cinco partidos y conseguir cuatro goles para los valencianistas, Romario volvería en calidad de cedido a su anterior club hasta el final de temporada por las insostenibles diferencias con el preparador de Hortaleza.
Su vuelta a la entidad del Turia, ya sin Aragonés, pero con la efímera presencia de Jorge Valdano en el banquillo, no sería mejor. Romario anotaría tan sólo una diana antes de chocar también con los métodos del sustituto del técnico argentino, Claudio Ranieri, y en enero de 1998 se marcharía definitivamente del club blanquinegro.
A buen seguro, los responsables del nuevo fichaje suspiran por que la trayectoria de Jonas no se parezca en nada a la de estos fiascos, y sí, en cambio, a la de Waldo Machado, brasileño que logró 117 goles en las diez ligas que jugó en el club de la avenida de Suecia, y contribuyó a la consecución de títulos como las Copas de Ferias de 1962 y 1963 o la Liga Española de 1967.
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