Oliveira tiraba con fuerza desde el inicio, provocando una escisión en el gran pelotón a partir de la cuarta vuelta.
Diez pilotos formaban un grupo de cabeza que, si bien parecía respetarse durante la mayor parte de la prueba, perdía las formas al final de un modo irreverente, para enlazar una serie frenética de adelantamientos en los dos últimos giros.
El liderato de la prueba pasaba por varias manos a lo largo de las veinte vueltas, pero Oliveira se proclamaba justo vencedor tras un último giro que traía dos sorpresas. Bastianini tiraba a Binder antes de afrontar la recta trasera y Kent salía despedido de su moto en el penúltimo ángulo.
El desbarajuste final no afectaba al portugués, que vencía la carrera en Motorland, seguido de Jorge Navarro y Romano Fenati.