Mauricio Pellegrino ha dejado de ser entrenador del Valencia, pero antes de conocer la noticia de su destitución mostró su opinión sobre la desastrosa imagen que ofreció el Valencia ante la Real Sociedad. Visiblemente afligido, cada pregunta fue un trago amargo para el argentino, que intentó obviar las preguntas sobre su posible destitución y dejó un mensaje claro para la afición valencianista: "Si ser valencianista es venir a sacar el pañuelo, yo por el sentimiento de un equipo entiendo otra cosa", espetó.
Toni Ponce | NOSTRESPORT.COM
Pellegrino ha dejado de ser entrenador del Valencia, pero antes de conocer la noticia de su destitución mostró su opinión sobre la desastrosa imagen que ofreció el Valencia ante la Real Sociedad. Visiblemente afligido, cada pregunta fue un trago amargo para el argentino, que intentó obviar las preguntas sobre su posible destitución y dejó un mensaje claro para la afición valencianista: "Si ser valencianista es venir a sacar el pañuelo, yo por el sentimiento de un equipo entiendo otra cosa", espetó.
"Estamos muy apenados por el horroroso contexto final y por el sentir de la gente. Creo que después de la expulsión de Jonas no pudimos sostener a un equipo de calidad, porque es muy difícil jugar con diez hombres, aunque hemos recibido dos goles de córner. Se nos ha puesto todo cuesta arriba y estoy golpeado y decepcionado", explicó sobre la derrota ante el conjunto vasco.
El partido pasó a un segundo plano ante las preguntas de los periodistas, que conocían que Llorente estaba reunido con Braulio para tratar su posible destitución. "No le temo a nada, este es un gran desafío. Querer a un equipo es también hacerlo en los malos momentos, solo queda trabajar para cambiar la situación porque la gente se siente responsable. Yo he vivido muchas cosas, tengo fuerzas para trabajar y en el fútbol nada me sorprende", señaló antes de conocer su destino.
"Los jugadores están jodidos. Hoy el partido difiere muchísimo de lo que el equipo había mostrado en casa, con algunos errores graves de concentración y el equipo perdió el descaro necesario. Mí preocupación es ahora mismo futbolística, porque generamos atracción y rechazo de una semana para otra. Contra el Bayern todo el mundo se jactaba y las cosas no se olvidan de un día para otro", argumentó el ya ex entrenador del Valencia CF.