Álex Urtasun volvió a las canchas el domingo en el Centro de Tecnificación. El jugador navarro acumulaba cinco encuentros sin disputar ni un solo minuto debido a su lesión en el tobillo izquierdo, del que fue intervenido este verano.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El escolta ha seguido un tratamiento de recuperación y esta semana saltó a la pista confiado en sus buenas sensaciones en los entrenamientos de la semana. Y así se cumplieron, ya que el escolta pudo rendir al ritmo alto de juego de un partido ACB y no perdió comba ante el resto de compañeros. “En el partido pude sentirme muy bien y además el equipo ganó, así que acabé muy contento. La verdad es que me sentí un poco extraño porque hacía mucho tiempo que no jugaba, pero enseguida me encontré cómodo”, señala el jugador.
El navarro terminó el encuentro con siete puntos, dos rebotes y dos asistencias en 13 minutos, unas estadísticas importantes en la victoria del Lucentum ante el Assignia Manresa después de tantas jornadas sin actividad. “Me siento contento porque hacía tiempo que no podía entrenar al mismo nivel que los demás ni poder hacer cosas normales de baloncesto. Ahora estoy contento por poder hacerlo y con mucha confianza de cara a los próximos entrenamientos y partidos”, reconoce.
Álex Urtasun ha trabajado muy duro con el fisioterapeuta del club, Javier Furió, y el preparador físico, Chesco Collado: “He hecho un tratamiento especial para las cicatrices y un tratamiento de fortalecimiento del tobillo con Javi, el fisio. También hemos trabajado ejercicios normales de musculatura del tobillo intrínseca y extrínseca. He tenido el tobillo débil y estos trabajos son los que me han ayudado a recuperarme”.
Es más, Álex Urtasun temía por no volver a jugar esta temporada, pero finalmente el trabajo duro y la consistencia han permitido al jugador seguir disfrutando de los partidos. “No sabía exactamente lo que iba a tardar, pero yo tenía muchas ganas de jugar y, sobre todo, ganas de que no me dolería el tobillo; más que jugar y entrenar con dolor, quería sentir que ya no me molesta y que no estoy limitado. Cuando consigues eso ya te entran ganas de jugar, pero primero necesitaba sentir que ya no tenía molestias. Además, acabé el partido con buenas sensaciones y eso es muy positivo para mi recuperación”, admite el navarro.
Respecto al encuentro ante el Assignia Manresa y las opciones del equipo de seguir luchando por un puesto entre los ocho primeros, el escolta lucentino asegura que “supimos levantarnos del partido ante Estudiantes y dar la cara contra Manresa. Ahora tenemos opciones reales de