Sufrida victoria del Elche en el complicado campo de Anduva. El conjunto franjiverde disputó un partido tosco ante un rival muy batallador que nunca perdió la cara al partido, incluso después de recibir dos tantos en contra. La buena defensa de los de Escribá, acompañado de un centro del campo muy trabajador y una delantera veloz fueron armas suficientes para volver a casa con los tres puntos bajo el brazo. Xumetra y Pelayo anotaron para los ilicitanos y Alaín hizo lo propio para los leoneses. La mala noticia para los franjiverdes fue la lesión de Carles Gil en el minuto 15.
Iván Martínez García | NOSTRESPORT.COM
Sufrida victoria del Elche en el complicado campo de Anduva. El conjunto franjiverde disputó un partido tosco ante un rival muy batallador que nunca perdió la cara al partido, incluso después de recibir dos tantos en contra. La buena defensa de los de Escribá, acompañado de un centro del campo muy trabajador y una delantera veloz fueron armas suficientes para volver a casa con los tres puntos bajo el brazo. La mala noticia para los ilicitanos fue la lesión de Carles Gil en el minuto 15.
El Elche mostró su faceta más eficaz una vez más: un gran trabajo defensivo y una pegada letal. El equipo ilicitano tenía una prueba de fuego en un campo difícil por sus reducidas dimensiones y la gran presión que ejerce el graderío del Municipal de Anduva. El Elche consiguió su objetivo, adelantarse en el marcador y vivir de la renta con rápidos contragolpes, pero un gol postrero de los locales con 0-2 en el marcador dio vida a un Mirandés que metió el miedo a los ilicitanos a perder dos puntos que tenían en el bolsillo.
El encuentro comenzó con un Elche muy dubitativo e impreciso, condicionado por la enorme presión de un Mirandés que trató de hacer daño a las primeras líneas ilicitanas. No obstante, no tardaron los franjiverdes en dar su primer zarpazo cuando Mantecón, de los mejores del partido junto a Rivera y los centrales, recuperó un balón en la media para que Coro cabalgará hasta la frontal del área y cediera a Xumetra para que definiera por bajo a Goitia. Era el minuto 13 y los ilicitanos ya tenían el partido como ellos querían.
Apenas dos minutos después llegó la noticia triste del partido, cuando Carles Gil tuvo que ser sustituido por lesión. Su puesto en el once lo ocuparía Pelayo, quien tuvo una acertada actuación con un gran gol en la segunda mitad. Antes de eso, el partido entró en una dinámica muy brusca, con demasiados parones y mucho centrocampismo, lo que evitó que se pudieran ver jugadas de ataque.
Sólo al final del primer tiempo el Elche se desató, con dos disparos peligrosos de Edu Albacar y Damian Suarez, que obligaron a Goitia a realizar dos grandes intervenciones para evitar el peligro. Con dichas jugadas se puso fin a un primer tiempo aburrido e insulso, que sólo tuvo interés por la jugada del gol y algunos acercamientos tímidos.
La segunda mitad comenzó con un rol parecido al de la primera. El Mirandés saltó al césped del Municipal de Anduva con un ritmo elevado, conocedor de la necesidad de anotar un gol pronto si quería puntuar en el partido. No obstante, y como ya ocurrió en el primer tiempo, el Elche fue quien volvió a golpear antes con un nuevo tanto, esta vez logrado por Pelayo tras una gran jugada colectiva de los ilicitanos, que concluyó con una buena dejada de Fidel para el joven centrocampista ovetense, quien definió con un potente zurdazo a la escuadra corta de Goitia. Era el minuto 52 y el Elche lograba su segundo tanto en un partido flojo en ataque.
Lejos de rendirse, el Mirandés se desató todavía más y buscó con mayor ahínco un tanto que reavivase la esperanza local por puntuar. Carlos Pouso dio un cambio radical y sustituyó sus tres centrocampistas iniciales por Colsa, Rayco y Martins, que dieron mayor intensidad al centro del campo local sumado a un Goiria muy batallador en el área. Fue el propio atacante local quien dispuso de una clara ocasión tras un remate de cabeza que se marchó fuera, al que rápidamente replicó Coro con un disparo desde dentro del área que se marchó pegado al poste.
El encuentro ganó en dinamismo, con un Mirandés volcado sobre el área ilicitana, que sin embargo no sufrió gracias a un gran sistema defensivo confeccionado por Escribá, con las líneas muy juntas y un gran trabajo de los pivotes para ayudar a Etxeita y Pelegrín, muy bien ambos durante el encuentro, a contener las acometidas de los leoneses. Los franjiverdes se encontraban cómodos con el encuentro, sabedores de que ante un rival volcado, una buena contra podría ser el billete a la sentencia del partido.
No obstante, las pocas contras de las que dispuso el Elche no fueron bien aprovechadas, debido en parte a una atenta zaga local que rápidamente cortaba las salidas con faltas que la mayoría de ocasiones concluían con amarilla. Ésto condujo el partido a un frontón, ya que el Mirandés se dedicó a colgar balones al área, donde los centrales ilicitanos tenían mucho ganado gracias a su superioridad por alto.
El partido parecía llegar al final sin ninguna sorpresa, pero un gran remate acrobático de Alaín tras un centro de Cases a tres minutos del final terminó en un golazo que reanimó el graderío local y dio vida a un Mirandés que parecía resignado a marcharse del partido sin anotar un gol. Desde ese momento el Elche se vio obligado a defender como gato panza arriba la renta lograda durante todo el encuentro.
El Mirandés lo siguió intentando con más corazón que cabeza, y el bombardeo de centros al área fue despejado por las torres ilicitanas que, sumado a la experiencia de los propios jugadores franjiverdes para dejar pasar el tiempo con cada parón, permitió que el Elche pueda volver a casa con los tres puntos bajo el brazo y manteniendo así un colchón de puntos muy cómodo sobre sus perseguidores.
Imágenes cedidas por Elche C.F.
Ficha técnica:
Mirandés: Goitia; Garmendia, Caneda, Aitor Blanco, Álvaro; Rúper (min. 70. Colsa), Iván (min.55.Martins), Javi Soria (min. 55. Rayco); Alain, Cases, Goiria.
Elche: Manu; Damian, Etxeita, Pelegrin, Albacar; Rivera, Mantecón; Xumetra, Carles Gil (min.15. Pelayo), Fidel (min.69 Beranger); Coro (min.86 Powel)
Árbitro: Pino Zamorano