viernes, noviembre 6, 2026
spot_img

Dos zarpazos blancos desilusionan al Villarreal (0-2)

- Advertisment -spot_img
- Advertisment -
Tiempo de lectura: 3 minutos
0
(0)

El submarino cayó derrotado en El Madrigal en un partido que comenzó ilusionante. Pero Modric y Ronaldo decidieron entre la marea de ocasiones desperdiciadas en el área contraria. Los amarillos se quedan con 8 puntos de 18 en su complicado inicio de liga.

El Real Madrid escribió la historia de casi siempre. La de los zarpazos y la magia ocasional. La puntualidad de unas estrellas que liquidan, en un par de minutos y sin despeinarse, a un Villarreal voluntarioso que cuajó un primer tiempo a la altura de los mejores. Los de Ancelotti lo tuvieron más difíciles que en días anteriores y eso es de notar. Marcelino dejó atrás la apuesta defensiva y mandó a sus hombres jugar al fútbol. El Villarreal perdió, sí. Pero con la postura que el día siguiente se reconoce para bien en todas partes.

La primera mitad fue frustrante para todos los amarillos. El 0-2 al descanso cayó como una losa en el estadio. Para Marcelino el primero. El técnico asturiano se tiraba de los pelos. Y no es una manera de hablar, pasó. El motivo era sencillo, nadie que hubiese visto el partido hubiera considerado justo ese resultado.

El Villarreal las tuvo de los colores y en todas las fases del primer acto. Desde el inicio hasta el final. Uche, Mario, Trigueros, Vietto por varias veces… Pero quien golpeó de manera certera fue el Madrid. Sobre la media hora de juego y cuando los merengues se estaban librando de la mundial y habían pasado del cielo de los anteriores partidos a una tierra muy pegajosa, Modric volvió a hacer magia. No había ni nada por aquí, ni nada por allá. Con cualquier otro -y eso que había calidad sobre el terreno de juego- el peligro hubiera sido mínimo. Con Luka con el balón en la frontal fue un golazo para quitarse el sombrero. Asenjo estaba a contrapié y nada pudo hacer.

El submarino se había hartado a proponer fútbol y a recibir calabazas por respuesta. Luciano Vietto había tenido la mejor apenas minutos antes, cuando se quitó de encima a Sergio Ramos con un movimiento inteligente y se plantó solo delante de Casillas. El argentino tiene la clase y la sabe aplicar bien. Pero aún se pone nervioso al nivel de mandarla a la grada cuando ya ha hecho lo más difícil. Al tiempo se encomiendan en El Madrigal.

Tras el primer gol blanco el guion continuó igual. El Real Madrid, más cómodo que nunca, siguió esperando. Y lo que esperaba era su oportunidad para sentenciar. El choque era de aquellos en los que el pequeño había perdonado las suyas y el grande las aprovechaba. Lo de casi siempre. Pero el segundo gol, esta vez mediante una contra de manual, dolió mucho y minó las ganas del Villarreal, que se lo creyó demasiado para lo poco que había hecho.

Se desanimaron todos, jugadores, entrenador y afición. Nadie salió igual en la segunda parte, que pese a ser un monólogo amarillo, careció de la convicción. Era como si en cada ataque prolongado, los futbolistas amarillos rumiasen que “estos en la próxima nos clavan el tercero y acabamos como el Depor y el Elche”. Pero el Madrid, en una especie de acto de reconocimiento, no hizo tal cosa. Como si supiesen que ya estaba bien ganar así y su rival no era como los anteriores.

El cansancio debido a una primera parte agotadora hizo mella en todos a partir del minuto 70. Las fuerzas estaban melladas y el espectador asistió con impotencia. Quizá el 0-2 sea el peor resultado para el equipo que pierde y no culmina. El caramelo está lo suficientemente cerca como para verlo pero en el punto exacto como para que las yemas de los dedos no lleguen. Los cambios ayudaron poco al submarino amarillo. Giovani dos Santos volvió, sin fortuna. Jugó por fin con su hermano, eso sí.

Ancelotti se limitó a colocar a Illarra en la contención para amarra el resultado y el partido murió mucho antes del final. La peor noticia para Marcelino fue la lesión de Musacchio, que tuvo unas molestias en la pierna al tapar un chut de Ronaldo y tuvo que retirarse. El submarino acabó el partido con diez y Undiano Mallenco, impoluto durante el partido, decretó el final sin mayores agonías. El Real Madrid sentenció por la vía rápida un encuentro que pudo hacérsele muy largo. El Villarreal cayó con orgullo aunque volviendo a mostrar esa sensación de que el inicio de temporada se le está haciendo demasiado largo. El calendario era difícil y no ha habido ninguna gran alegría para la afición. Una lástima, porque tanto hoy como en el global de liga, el Villarreal merece más. Pasado lo peor, empieza una liga diferente para los de Marcelino.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una copa para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Redacción
Redacciónhttps://nostresport.com/
Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
- Advertisment -

Recomanem

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Fotogalerías

Podcast en IVOOX

Últimas noticias

Vídeos

Instalar
Ir a la barra de herramientas