El brillante comienzo de Liga del Levante había hecho que más de un aficionado empezase a soñar con aspiraciones más allá de mantener la categoría, consigna que el entrenador y la directiva llevan repitiendo desde que se empezó a trabajar con el grupo, en un intento de evitar euforias que pudiesen traducirse en el ya conocido dicho “más dura será la caída”.
- Buen ambiente entre plantilla y consejo del Levante
María Galán | NOSTRESPORT.COM
El brillante comienzo de Liga del Levante había hecho que más de un aficionado empezase a soñar con aspiraciones más allá de mantener la categoría, consigna que el entrenador y la directiva llevan repitiendo desde que se empezó a trabajar con el grupo, en un intento de evitar euforias que pudiesen traducirse en el ya conocido dicho “más dura será la caída”, en clara alusión a hacerse ilusiones más allá de las posibilidades de un equipo que, no debe olvidarse, es todavía una mezcla de retales de otras plantillas.
Sin embargo, la derrota contra el Hércules, en un partido en el que el Levante acusó la falta de unión y se mostró mucho más pasivo en el campo de lo que cabría esperar, ha servido para devolver a la realidad a todos aquellos que, cuando la competición no ha hecho más que empezar, ya hablaban de un regreso triunfal a Primera, y recordar a los jugadores donde están, en una división donde las diferencias son mínimas y donde no hay rival pequeño.
Está claro que vencer con contundencia a dos de los “cocos” de la categoría, como son Zaragoza y Murcia, era algo que sólo los más optimistas podían soñar, especialmente teniendo en cuenta que el presupuesto granota para la temporada, aprobado el lunes en 7.500.000 euros (algo más de 3 millones destinados al primer equipo), es uno de los más modestos de la Liga BBVA, a años luz de los teóricos aspirantes al ascenso. Pero se ganó y, además, se consiguió siendo superiores en el campo y dando la imagen de equipo que puede aspirar a todo.
Ahora bien, para demostrar que el Levante de las primeras jornadas no fue un espejistmo, habrá que recuperar el buen juego y las ganas contra el Alavés, un equipo al que, como visitante, sólo ha derrotado una vez en los últimos ocho enfrentamientos. Para ello, Luis García Plaza recupera a Geijo, jugador vital para el Levante, no sólo por lo que aporta, sino por la actitud de los compañeros cuando él esta en el campo, totalmente opuesta a la que muestran cuando es Iborra el que ocupa el puesto de atacante, como si se contagiasen de la pasividad del canterano granota.
Además, el técnico levantinista podrá alinear, salvo catástrofe, con Rubén y Pallardó; a pesar de que ninguno de los dos se ejercitó el miércoles por molestias en la rodilla el primero y una sobrecarga muscular el segundo, todo parece indicar que ambos entrarán en la convocatoria para el partido del sábado.
Con quien no podrá contar García Plaza es con David Cerrajería “Cerra”, expulsado ante el Hércules, ya que los servicios jurídicos del club, una vez visualizado el vídeo, han tomado la decisión de no recurrir la tarjeta roja directa que vio el jugador, por lo que éste cumplirá ate el Alavés el partido de sanción que se le ha impuesto y dará a su compañero Molinero la oportunidad de ser titular por primera vez en la presente temporada.