domingo, agosto 30, 2026
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Álex Ramiro: «Mi objetivo es llegar a unos Juegos Olímpicos, eso lo tengo muy claro»

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El joven deportista valenciano repasa su sexto puesto en el Europeo Sub-15, el camino recorrido hasta la élite

Con apenas 15 años, Álex Ramiro ya sabe lo que significa ser campeón de España y medirse con algunos de los mejores halteras jóvenes del continente. Tras finalizar sexto en el Campeonato de Europa Sub-15, el deportista del Club Halterofilia Alzira atiende a Nostresport para repasar una competición marcada por el esfuerzo, la exigencia y la gestión de los momentos más difíciles. Álex habla también de la importancia de su entrenadora, Mónica Carrió, de las horas de trabajo que esconde cada levantamiento y de una ambición que pronuncia sin titubeos pese a su juventud: llegar algún día a unos Juegos Olímpicos.

Acabas de ser sexto en el Campeonato de Europa Sub-15. Ya han pasado unos días y ahora quizá puedes verlo con algo más de perspectiva. ¿Qué significa para ti haber conseguido este resultado?

Para mí significa esfuerzo, dedicación a la halterofilia y, sobre todo, el esfuerzo que he empeñado en bajar de peso y en llegar a donde he llegado, al Europeo.

En Pristina levantaste 75 kilos en arrancada y 88 en dos tiempos para alcanzar los 163 kilos en total. ¿Te marchaste satisfecho con tu competición o te quedó la sensación de que podías haber dado algo más?

A mí me quedó la sensación de que podría haber dado algo más de mí, porque son pesos que en teoría yo manejaba fácil, pero por las circunstancias de la bajada de peso, de no haber descansado bien y la carga muscular, yo creo que al final eso hizo que no pudiera hacer lo que me hubiera gustado levantar.

Pero está bien. Por lo menos no blanqueé en dos tiempos ni en arrancada y quedé sexto. De décimo el año pasado a sexto hay un gran salto y orgulloso estoy por haber quedado sexto, por haber mejorado en ese sentido, no haber empeorado en posición, pero sí que me hubiera gustado hacer más.

Hubo momentos complicados durante la competición, sobre todo con ese tercer intento de 79 kilos en arrancada y con un solo intento válido en dos tiempos. ¿Cómo gestionas mentalmente esos momentos cuando sabes que tienes tan poco margen de error?

A veces, por ejemplo, en el segundo movimiento de dos tiempos, cuando lo fallé, me agobié mucho, pero dije: «Tengo que hacer el último porque, si no todo lo que me he esforzado lo mando a tomar por saco».

A veces me pongo en presión, pero respiro, me relajo e intento hacer lo mejor que sé, pensando en la técnica, en lo que me he esforzado, en el tiempo que he pasado detrás entrenando, las horas que he pasado en el club, con el calor que hace aquí en Alzira, entrenando, el esfuerzo, toda la dedicación, el sudor… Y al final lo manejo bien.

Has pasado de aquellas competiciones de técnica a levantar kilos, ser campeón de España y disputar dos Campeonatos de Europa, el último terminando sexto. ¿En qué momento empiezas a darte cuenta de que puedes llegar realmente lejos dentro de la halterofilia?

Cuando en el primer Sub-15 quedé tercero en arrancada, yo dije: «Si en el primero quedo tercero, el año que viene lo voy a romper». Empezó el año, empecé a subir las marcas mucho, mucho, mucho. Empecé a ver los récords, si los tenía cerca, si los tenía a pocos kilos, y dije: «Este es mi año». El Sub-15 lo gané, tres medallas de oro, y dije: «Este es mi momento, este es mi momento. Aquí ha llegado el momento en el que voy a ser un levantador de verdad, voy a conseguir todas las marcas que pueda». Al principio de este año tuve un inconveniente porque tuve una lesión de rodilla, pero una vez lo pasé, a la semana siguiente ya estaba tirando otra vez fuerte, y dije: «Ahora vengo yo a demostrar lo que soy».

Antes de hablar contigo estuve hablando con Mónica, tu entrenadora. ¿Qué importancia ha tenido en tu evolución y qué es lo más importante que te ha enseñado, no solo como deportista, sino también fuera de la competición?

Pues ha sido un pilar grande, porque me ha enseñado a cómo comportarme en las competiciones, a cómo manejar esos nervios precompetición, a cómo manejar las competiciones, sobre todo. Y me ha ayudado bastante como persona, porque también me ha enseñado la forma de ser, ser educado, ser un buen chico, porque, quieras o no, tu entrenadora está ahí también para ayudarte en tu forma de ser, ¿sabes? Y me ha ayudado a hacerme como persona.

Desde fuera vemos la halterofilia como un deporte de segundos, pero el trabajo que existe detrás es enorme. ¿Cómo es el día a día de un deportista de 15 años que ya compite a este nivel?

Bueno, más o menos sería como un día normal. Lo único que es diferente es el entrenamiento, que es duro, es duro el entrenamiento, porque llegar a un gran nivel en la halterofilia es muy difícil, es muy complicado, porque tienes que manejar la técnica y la fuerza coordinadamente, tienes que mantenerlo. Aparte, para coger fuerza, tienes que tomar también creatina, vitaminas, porque, quieras o no, para estar en el nivel tienes que tomar algo que te ayude a aguantar ese día, ese cansancio del entrenamiento. Y si no tomas nada, pues al final acabas muy cansado. Es muy duro el entrenamiento, pero si ya te acostumbras y lo manejas bien, ya se te hace normal.

Con 15 años ya has sido campeón de España y has competido contra algunos de los mejores de Europa. Cuando miras todo lo que has conseguido siendo tan joven, ¿piensas hasta dónde puedes llegar o prefieres marcarte objetivos a corto plazo?

A ver, yo lo miro entre medias, ¿sabes? O sea, mi objetivo es llegar a las Olimpiadas, eso lo tengo muy claro. Sé que tengo que llegar a las Olimpiadas o mínimo llegar a un Mundial, por lo menos. Cuando miro hacia atrás digo: «He sufrido mucho para llegar a donde estoy, voy a tener que sufrir mucho más para llegar a donde quiero llegar». Y mi meta es llegar a un Mundial, por lo menos, un Mundial. Me da igual con qué edad lo haga, cuanto antes mejor, pero ahora mismo mis metas son esas: llegar al Mundial y competir contra los mejores del mundo.

Si pudieras elegir un gran sueño dentro de la halterofilia, independientemente de lo difícil o lejano que pueda parecer ahora mismo, ¿qué te gustaría cumplir algún día?

Ir, ir por lo menos a una Olimpiada, a unos Juegos Olímpicos. Ir a unos sería ya increíble, porque al final lo que vives en las Olimpiadas, lo que has sufrido para llegar a las Olimpiadas, lo que te has esforzado para llegar a las Olimpiadas, al final es experiencia que llevas contigo. Y te sientes muy orgulloso al llegar a donde tú has querido siempre, desde que has sido pequeño. Y pues eso, me encantaría llegar allí. Sería un sueño.

¿Cuánto entrena un deportista de tu nivel?

Yo entreno cuatro días a la semana y, de esos cuatro días, entreno dos horas y media o tres, por ahí.

Si alguien de tu edad ve esta entrevista y se plantea empezar en halterofilia, ¿qué le dirías para animarle a probar un deporte que muchas veces no tiene la visibilidad que merece?

Yo le diría: «Inténtalo, inténtalo». Sé que es difícil, pero inténtalo. Todos podemos llegar a donde han llegado los más grandes. O sea, todos podemos ser un Marcos Ruiz, todos, pero tenemos que esforzarnos. Hay que esforzarse, pero inténtalo. Es intentarlo y después ya lograrlo.

Para terminar, ¿hay algo que te gustaría decir que no hayamos comentado durante la entrevista?

Nada más. Quería decir que ha sido un honor tener esta entrevista contigo y que muchas gracias por invitarme a hacer esto. Y si esto lo ve alguien, que lo intente, que intente hacerlo lo mejor que pueda en el deporte que haga. Da igual que sea la halterofilia, el básquet, el fútbol, el béisbol, lo que sea. Que lo intente, que se esfuerce, que no se dé por perdido a la primera. Puede haber días malos, días buenos, altibajos… Es todo un esfuerzo. Esfuerzo, entrenamiento y constancia, sobre todo. La constancia en el entrenamiento es la base del triunfo.

Un sueño que se empieza levantando desde abajo

Hay sueños que parecen demasiado grandes hasta que alguien decide empezar a perseguirlos. Álex Ramiro apenas tiene 15 años, pero ya ha aprendido que cada kilo levantado es también una pequeña batalla contra sus propios límites. Ha conocido los nervios, el sacrificio, los días buenos y los que obligan a volver a empezar, pero detrás de todo permanece intacta la misma ambición. Aquella barra que comenzó a levantar siendo un niño es hoy el camino con el que sueña con llegar algún día al escenario más grande del deporte.

Todavía quedan muchas páginas por escribir y nadie puede saber dónde estará el techo de Álex. Lo que sí parece tener claro es cómo quiere descubrirlo: intentándolo una vez más cuando las fuerzas flaqueen, levantándose después de cada fallo y trabajando cuando nadie mira para algún día brillar cuando todos lo hagan. Mundiales y Juegos Olímpicos esperan todavía muy lejos, pero los grandes sueños siempre empiezan de la misma manera: creyendo que es posible alcanzarlos. Y Álex ya ha elegido las palabras con las que quiere recorrer ese camino: «La constancia en el entrenamiento es la base del triunfo».

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Iván Barambones Adarve
Iván Barambones Adarve
Experiencia como redactor en Agente Libre y Nostresport, con enfoque en deportes como fútbol, UFC, baloncesto y motor. He trabajado en la creación de contenido, análisis y cobertura en tiempo real de eventos deportivos, además de realizar entrevistas a protagonistas de primer nivel.

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