La decisión del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Mislata de dejar en libertad con medidas cautelares a los presuntos agresores de tres aficionados del Villarreal ha generado una gran indignación entre los familiares de las víctimas. Tras conocer la resolución, han expresado su descontento. Consideran que las medidas impuestas no reflejan la gravedad de los hechos sucedidos el sábado 15 de febrero tras disputarse el Villarreal – Valencia.
Susana Herreros, madre de uno de los jóvenes afectados, dijo a Marca que la decisión la ha recibido con decepción y frustración. “Nos sentimos completamente desamparados. Siento vergüenza, rabia e impotencia” con la decisión adoptada. Mario, uno de los agredidos ha sido operado por una doble fractura de mandíbula. Mientras que los otros dos también arrastran consecuencias psicológicas tras la brutal agresión.
Por estos motivos, las familias han hecho un llamamiento para que el proceso judicial avance con la mayor rapidez posible y se haga justicia. Los afectados exigen una respuesta mucho más contundente por parte de la justicia.