La continuidad de Carlos Granero al frente del banquillo del Alicante era un secreto a voces. A pesar de contar con una cláusula de renovación automática en caso de ascenso, el técnico valenciano manifestó en multitud de ocasiones que se «sentaría a negociar». El día de los festejos en el Ayuntamiento, ya dejó claro que su intención era no moverse de la entidad celeste.
José M. Penadés | NOSTRESPORT.COM
La continuidad de Carlos Granero al frente del banquillo del Alicante era un secreto a voces. A pesar de contar con una cláusula de renovación automática en caso de ascenso, el técnico valenciano manifestó en multitud de ocasiones que se «sentaría a negociar». El día de los festejos en el Ayuntamiento, ya dejó claro que su intención era no moverse de la entidad celeste: «Haremos un equipo competitivo para Segunda División», aseveró; dejando claro que su futuro estaría ligado al club que preside Juan Antonio Iniesta.
Ayer, y tras un breve cónclave, entrenador y directiva sellaron el acuerdo para que Carlos Granero rija los destinos de la nave alicantinista en la categoría de plata del fútbol nacional.
Granero llegó al Alicante para sustituir a Álvaro Cervera en la recta final de la campaña 2006-2007, en la que clasificó al equipo para disputar la promoción de ascenso a Segunda División, aunque cayó en la eliminatoria definitiva ante el Racing del Ferrol. Fue una apuesta de Juan Mayor y el propio presidente.
Confiaban en él, y la verdad, no les ha defraudado.
La temporada recientemente finalizada ha sido la primera completa de Granero, y la ha saldado con el ascenso a la antesala de la máxima categoría del fútbol español.
Germán, dos años más
Por otro lado, el zaguero Germán Rojas seguirá defendiendo los colores celestes dos temporadas más, después de que ayer aceptara la renovación. El club sigue contando con la columna vertebral del equipo.