El Elche CF encara la etapa más importante en sus últimos 25 años. A diez puntos del tercer posicionado, el líder se encuentra a un paso de la gloria, pero hasta la meta aún restan siete batallas. La cercanía del alirón dependerá del resultado ante Girona y Villarreal, sus dos próximos contrincantes y que luchan por el mismo objetivo.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
El Elche encara la etapa más importante en sus últimos 25 años. A diez puntos del tercer posicionado, el líder se encuentra a un paso de la gloria, pero hasta la meta aún restan siete batallas. La cercanía del alirón dependerá del resultado ante Girona y Villarreal, sus dos próximos contrincantes y que luchan por el mismo objetivo.
Con 21 puntos en juego, el cuadro de Fran Escribà parece haber alcanzado la fase final con la gasolina justa. Dos empates, una victoria in extremis y la derrota en Alcorcón demuestran que las fuerzas del equipo comienzan a resentirse tras una temporada fantástica. Sin embargo, el cómodo margen que sostiene aún sobre sus perseguidores le permite afrontar cada partido con una confianza especial al resto de equipos.
La cita del domingo ante el Girona será el primer paso para allanar el camino hacia el ascenso, y quizá el más decisivo, ya que los catalanes circulan segundos en la clasificación a nueve puntos del conjunto franjiverde. La racha de los gerundenses impresiona. Seis triunfos en los siete últimos encuentros el camino presagian uno de los partidos más duros en el Martínez Valero.
Disputada la 36ª jornada, el Elche visitará El Madrigal para medirse al Villarreal, otro rival directo que con Marcelino en el banquillo está cuajando a las mil maravillas. No obstante, el equipo amarillo no será el último escollo en la lucha por el ascenso. Después, los filiales de Barça y Madrid pisarán el Martínez Valero con números bastante irregulares como visitantes, aunque la calidad que atesoran sus jugadores no debe admitir relajaciones en los ilicitanos. En mitad de estos enfrenamientos, el Elche visitará terreno almeriense, donde el pasado año venció por un cómodo 0-2.
A esas alturas, la dolorosa cuesta habrá decidido si el Elche estárá en Primera o si, por el contrario, deberá sufrir ante Sabadell y Guadalajara en las últimas jornadas.
El recorrido final no será sencillo, pero quién dijo que lo fuera. Pese a todo, las alegrías y victorias que este Elche ha otorgado a su afición deben ser baluartes que sirvan para agarrar sin padecimientos un ascenso histórico y más que merecido.