miércoles, junio 10, 2026
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La guerra de las mil batallas

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Advirtió el míster, Juan Ramón López Muñiz, que los estamentos clasificatorios que otorga esta Segunda División de nuestro balompié son poco fidedignos y que vagamente se ajustan a la realidad de la categoría.

El Nàstic, hoy colista tras hace apenas unos meses dejar escapar un ascenso prácticamente certificado, demostró una vez más la exigencia de cada envite, incluso de cada instante, en los campos de plata de nuestro territorio. La guerra es larga, por momentos interminable, y cada batalla puede marcar el destino y devenir de un equipo. Ahí, en el día a día, es dónde los nuestros marcan la diferencia.

Piezas listas, tablero preparado y cara a cara Juan Merino y López Muñiz establecieron, desde el conocimiento de sus planteamientos, una concienzuda batalla en el plano táctico. El sevillano se resguardó con su novedoso esquema, estrenado la pasada semana ante el Huesca, y plantó una zaga con tres centrales y dos carrileros profundos. Por delante, Tejera imaginaba y ofrecía trazos de la magia que le hizo brillar tiempo atrás, con Emaná, envuelto en una segunda juventud, arropando al chileno Delgado en punta de lanza.

Por su parte, Muñiz dio entrada y total libertad a Espinosa entre líneas y optó por dos extremos a pierna cambiada, Jason y Rubén, que mediante sus diagonales permitieran la continua percusión de los laterales y forzaran así el desajuste y la descoordinación de la retaguarda grana. El resultado no fue el esperado.

Igualdad máxima y mini-punto para los catalanes

Si bien las ocasiones brillaron por su ausencia en el primer acto y el marcador reflejaba el empate inicial, se puede decir que los primeros cuarenta y cinco minutos fueron, a los puntos y empleando jerga pugilística, para el Nàstic de Tarragona. Sin embargo, la entrada de Morales en detrimento de Rubén cambió por completo el escenario. Situado en la derecha, generó infinidad de espacios y dudas en un rival al que la situación clasificatoria empezó a hacer mella en el plano moral.

Una sonrisa que delata

Apareció el de siempre. Sí, el ‘9’ de este Levante UD para, en una acción de auténtico ariete, resquebrajar a Bruno Perone, anticipar al primer poste y ejecutar sin piedad al guardameta rival. 14 tantos en 23 partidos de Liga. Sencillamente extraordinario. Sin embargo, la sonrisa más amplia, profunda y sincera de la tarde se dibujó en otro rostro. Las muestras de felicidad de José Luis Morales tras conseguir el segundo tanto, el primero en su cuenta particular en lo que llevamos de curso, se equipararon a su sensación de alivio. De liberación, de rabia incontenible, de feroz deseo. ¡Oh sí, mi Comandante!, apelaba su hinchada entregada.

El susto final

Ni por un instante, con una renta de dos tantos, puedes descuidarte. Siendo líder, teniendo frente a ti al colista de la categoría, venciendo con solvencia en tu casa… ¡nada de concesiones! Tejera, el mejor de los tarraconenses, filtró un balón mágico a Delgado que el chileno convirtió en el definitivo dos a uno. El runrún no desapareció hasta el pitido final. Tres puntos más y ya son 52. Y nos vamos a Zaragoza… ¡Qué siga la fiesta!

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Redacción
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Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana

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