El gran clásico del tenis español de la tierra batida tuvo una nueva edición en el Master 1000 de Monte Carlo. Un nuevo duelo que se llevó la primera raqueta española por sobre la segunda. Rafa, ocho veces campeón en Monte Carlo, volvió a superar a Ferru en dónde mejor se sienten ambos.
El balear superó al alicantino en un juego apasionante a tres mangas que duró alrededor de dos horas con 44 minutos con un marcador de 6-4, 5-7 y 6-2. Un verdadero pulso de gigantes que logró mantener el suspenso casi en el tercer set cuando cayendo 0-2, el Gladiador de Jávea se sobrepuso y pudo haberse puesto 3-3 teniendo un break point a su favor.
A partir de allí Nadal no desperdició la ventaja que pudo obtener ante un Ferrer que nunca renuncia a la lucha y mantuvo su intensidad punto a punto, mientras Ferrer asimilaba el inminente final… el habitual como es costumbre ante un Rafa al que sólo pudo ganarle seis veces y cayó en 23 ocasiones.
Algo que nos lleva a pensar si Ferrer hubiese sido el mejor de tierra batida de la historia de no haber existido Nadal.