lunes, junio 8, 2026
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Los números telefónicos de Emery en el Villarreal

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Pep Guardiola dijo que una vez que las formaciones “no son más que números telefónicos”. De la misma forma que se puede aplicar distintas ideas en una misma formación, también se puede emplear distintas disposiciones para jugar de la misma forma.

Este es el planteamiento del que se está sirviendo Unai Emery en la temporada y media que lleva en el Villarreal. El técnico de Hondarribia ha sabido adaptar su idea a varios esquemas. Una idea volátil que muta en distintas disposiciones a lo largo de las fases de un encuentro.

Fase defensiva

La fase defensiva es la única que ha seguido inamovible desde el primer día. El bloque bajo del Villarreal se asienta en un 4-4-2. El fin es taponar las progresiones por los carriles centrales. Con este esquema Emery también asegura de que haya suficientes jugadores en cualquier zona del campo y tener dos delanteros para los contragolpes.

Los dos arietes tratan de evitar que los primeros pases vayan al centro del campo, obligando al rival a salir por la banda. Con los interiores y el doble pivote conforman un hexágono que encierra a los playmakers rivales.

Acciones defensivas por partido de los centrales del Villarreal en la temporada 2021/22.

Por detrás una línea de cuatro defensores, que puede llegar a ser ocasionalmente de cinco si los laterales rivales se proyectan en ataque como extremos. Esta línea trata de mantenerse cercana al hexágono del centro del campo para achicar espacios entre líneas. El fin último es el de arropar a dos centrales (Pau Torres y Raúl Albiol) grandes, pero poco móviles, De este modo, todo el sistema defensivo va enfocado a potenciarles.

A partir de ahí, el 4-4-2 también ofrece la posibilidad de contragolpear. Cuando el equipo recupera, los delanteros se ofrecen con desmarques de apoyo para dejar el balón de cara a alguno de los jugadores del centro del campo.

Reinicios defensivos

Aunque Emery trata de potenciar las virtudes de sus defensores defendiendo en bloque bajo, no por ello renuncia a presionar la salida de pelota del rival. Para ello, Unai apuesta por un 4-4-2 en rombo. Los dos delanteros van sobre los centrales rivales, los interiores sobre los laterales y Dani Parejo adelantado presionando al pivote rival. Por detrás está Étienne Capoue, que presiona agresivamente a los jugadores que puedan recibir de espaldas y pase largo en la zona central.

Con esta formación Emery consigue superioridades en el centro del campo, mientras se mantiene resguardado. Complica la progresión por banda y obliga al rival a avanzar por dentro.

Acciones defensivas por partido de todos los jugadores que han jugado de pivote en el Villarreal en la temporada 2021/22.

No obstante, las fases de presión son insostenibles a lo largo de todo el encuentro. Exigen un desgaste físico limita la presión a los primeros minutos de ambas partes. Por eso, se tiende a acusar de amarrategui a Emery, que echa el equipo atrás cuando se ve por delante en el marcador.

Fase ofensiva

En ataque es donde más ha mutado la disposición táctica del equipo. El objetivo ha sido siempre adaptar a sus jugadores a la idea del juego. Para ello modifica los roles que deben desempeñar en el campo con distintas formaciones.

En los primeros partidos, el Emery también atacaba en 4-4-2. Paco Alcácer fijaba a los centrales rivales con desmarques de ruptura. Mientras tanto, Gerard Moreno caía al centro del campo para generar superioridades.

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El rendimiento de Paco Alcácer se ha visto mermado desde la lesión que sufrió a finales del 2020. Fotografía; Villarreal CF

Sin embargo, esta formación requiere mucho trabajo y movilidad. Parte de una estructura plana. Por eso, tras el desastre del Camp Nou, donde perdió 4-0, Emery sumó un centrocampista más que le sumase control al equipo.

El Villarreal encadenó 19 partidos sin perder jugando con un 4-3-3, que se asemejaba más al árbol de Navidad que tanto rédito le dio a Ancelotti en Milán. Desde el interior izquierdo, Dani Parejo gestionaba los dos primeros tercios del campo y desde el derecho Manu Trigueros conectaba el centro del campo con los extremos (Moi Gómez y Gerard Moreno), que partían de la banda para ocupar zona de mediapuntas.

Posiciones en las que ha sido titular Manu Trigueros en la temporada 2021/22.

Acumulando por dentro a los centrocampistas, el equipo se protegía de los contragolpes rivales, mientras los laterales se proyectaban como extremos para dar amplitud y profundidad por las bandas. Pese al éxito de esta disposición, las lesiones acabaron erosionando la formación.

Ahí entró en crisis el Villarreal. Emery probó el 3-4-3 y el 4-4-2, aunque finalmente se acabó decantando por el 4-2-3-1. Con este esquema Gerard Moreno dejaba de ser un delantero para convertirse en un mediapunta, que ya no limita su trabajo a un sector del ataque. El catalán se adueñó de todo el tercer tercio del ataque convirtiéndose en el hombre sistema en torno al que giraban todas las progresiones de su rival.

Aunque el sistema de partida era este, la evolución de los ataques acababa derivando hacia un 3-4-3 en muchas ocasiones. Trigueros partía de la banda izquierda hacia zonas interiores, dejando la banda a Pedraza, mientras por la derecha Juan Foyth replegaba junto a la línea de centrocampistas o centrales y Samu Chukwueze se adueñaba de la derecha.

Al inicio de esta temporada Unai Emery recuperó el sistema de partida de la primera campaña. Emery volvió a probar con el 4-4-2, pero la incapacidad de Boulaye Dia a la hora de ir a los apoyos dificultaba en exceso el juego directo en ataque.

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Boulaye Dia anotó un doblete en el último partido del año contra el Alavés. Fotografía; Villarreal CF

El mal momento del senegalés, la irrupción de Arnaut Danjuma y la lesión de Gerard Moreno volvieron a modificar la disposición de los jugadores sobre el campo. Emery recuperó el 4-3-3, pero con unas directrices distintas a las de la temporada anterior. De los tres de arriba el que se sumaba al centro del campo para generar superioridades era el delantero, mientras los extremos trazaban diagonales sin balón para atacar la espalda de sus defensores o los espacios que generaban las caídas del punta. De hecho, muchas veces Emery llegó a apostar por Manu Trigueros o Moi Gómez para que desempeñasen estas funciones de falso nueve.

Esta formación permitió al equipo potenciar la fase del ataque más trabajada: la salida de balón, pero limitaba en exceso las opciones en el tercer tercio. Con laterales poco centradores y la falta de una referencia ofensiva, los rivales solo tenían que achicar espacios para interceptar los pases filtrados.

Goles y asistencias de los delanteros del Villarreal CF en la temporada 2021/22.

Por eso el equipo ha ido dando bandazos, entre estas tres formaciones (4-4-2, 4-3-3 y 4-2-3-1). Sin embargo, como dijo Guardiola, las formaciones no son más que números, lo que importa es la idea de juego y en ese sentido Emery se ha mantenido inalterable en sus convicciones desde el primer día.

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